Thelma Schoonmaker: La Editora Clave Detrás del Éxito de Martin Scorsese

NUEVO TITULO: Thelma Schoonmaker: La Editora Clave Detrás del Éxito de Martin Scorsese
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Thelma Schoonmaker: La Editora Clave Detrás del Éxito de Martin Scorsese

Thelma Schoonmaker, la montadora habitual de las películas de Martin Scorsese, ha sido fundamental para dar ritmo, coherencia y personalidad a la obra cinematográfica del renombrado director. Su trabajo ha contribuido significativamente al éxito de películas icónicas como Taxi Driver, Uno de los nuestros, Casino, El lobo de Wall Street, El irlandés, Shutter Island y Los asesinos de la luna.

Schoonmaker y Scorsese se conocieron en 1963, durante un curso de cine en Nueva York. La editora ha trabajado con Scorsese durante más de cincuenta años, colaborando en casi todas las películas de su filmografía. Según Schoonmaker, ella misma podría no haber llegado a ser cineasta si no lo hubiera conocido.

La ganadora de tres premios Oscar por el montaje de Toro salvaje (1981), El aviador (2005) y Los infiltrados (2007), explica que el trabajo de un montador consiste en recibir el material en bruto del rodaje y averiguar cómo encajan mejor todos los planos. El objetivo es asegurar que la escena fluya, que no sea ni demasiado larga ni demasiado corta, y que no se potencie demasiado a un personaje por encima de otro.

Una Colaboración Sin Conflictos

Después de tantos años trabajando juntos, Schoonmaker afirma que nunca ha tenido disputas con Scorsese sobre el contenido de las películas. “Muchos montadores y directores se pelean por las películas. Es una lucha de egos, y eso es terrible para la película. Pero, por suerte, sé lo que le gusta y lo que no”, señala.

Estereotipos de Género Persistentes

A pesar de haber recibido ocho nominaciones al Oscar a mejor montaje cinematográfico y haber ganado tres, Schoonmaker se enfrentó a prejuicios de género, especialmente durante los años 60 y 70. En una entrevista, recordó que la primera vez que fue a un laboratorio con una lata de película, un hombre le dijo que la soltara porque estaba molesto de que una mujer se hubiera atrevido a entrar al laboratorio.

En aquella época, ya existían editoras reconocidas como Dede Allen (Bonnie and Clyde, El club de los cinco), Margaret Booth (Romeo y Julieta) y Verna Fields (Tiburón). Fields ganó el Oscar a mejor montaje por Tiburón en un momento en que las mujeres apenas eran reconocidas en las categorías técnicas.

Esta problemática persiste en categorías como la de Mejor dirección. Desde 1929, más de 400 directores han sido nominados al Oscar, pero solo nueve mujeres han sido reconocidas por la Academia de Cine por el mismo mérito. De ellas, solo tres han ganado el galardón: Kathryn Bigelow (En tierra hostil, 2010), Chloé Zhao (Nomadland, 2021) y Jane Campion (El poder del perro, 2022).