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Nuevos hallazgos revelan condiciones insalubres en la Granada del siglo XVII
Un estudio reciente ha revelado las precarias condiciones sanitarias que prevalecían en la ciudad de Granada durante los siglos XVII y XVIII. La investigación, publicada en el *Journal of Archaeological Science: Reports*, se basa en el análisis de restos encontrados en pozos negros ubicados en la céntrica calle Ventanilla.
Parásitos intestinales en pozos negros
Investigadores de la Universidad de Granada y la Universidad de Cambridge identificaron huevos de parásitos intestinales en los pozos negros. Los hallazgos incluyen restos de **lombriz intestinal (Ascaris sp.)**, **tricocéfalo (Trichuris sp.)** y **duela hepática (Fasciola sp.)**. Estos parásitos confirman la convivencia de los habitantes de Granada con infecciones derivadas de la falta de higiene y el uso de aguas contaminadas.
Los análisis indican que la transmisión de estos parásitos ocurría principalmente por **contacto fecal-oral**, un mecanismo favorecido por la falta de saneamiento. En Granada, la población vivía hacinada en corralas, edificios con patios comunes donde se acumulaban residuos y se compartía agua para diversas actividades domésticas.
Riesgo constante de infección
La presencia de pozos negros sin desagüe en estas viviendas convertía cada actividad cotidiana, como lavar o cocinar, en un riesgo potencial. Los investigadores señalan que la detección de huevos de lombriz intestinal y tricocéfalo en todos los pozos analizados sugiere que las infecciones eran comunes entre los vecinos.
Los arqueólogos emplearon **técnicas de paleoparasitología** para analizar los restos microscópicos de parásitos conservados en los sedimentos antiguos. Las muestras fueron tratadas en laboratorio mediante el protocolo RHM (Rehidratación, Homogeneización y Microtamizado) para recuperar los huevos después de siglos bajo tierra. La observación microscópica permitió identificar las estructuras de los parásitos por su forma y tamaño.
La detección de *Fasciola sp.*, una duela hepática que afecta principalmente a ovejas y vacas, sugiere un **contacto estrecho entre animales y personas**. El agua del manantial de Fuentenueva se utilizaba tanto para el consumo humano como para abrevar al ganado, aumentando así el riesgo de contagio.
Consecuencias de las infecciones
Aunque algunas infecciones podían ser asintomáticas, las más graves causaban **diarrea, anemia o malnutrición**. Los documentos históricos mencionan epidemias en Granada durante el siglo XVII que coinciden con estos hallazgos arqueológicos, incluyendo la peste bubónica de 1679 y una crisis en 1648 relacionada con enfermedades transmitidas por el agua.
Regulaciones insuficientes
Las autoridades locales intentaban regular las prácticas de higiene mediante ordenanzas municipales que **prohibían arrojar basura a la calle y lavar ropa en las acequias**. Sin embargo, las sanciones eran insuficientes para cambiar las costumbres arraigadas. La proximidad de los pozos a los campos de cultivo, fertilizados con excrementos humanos, también contribuía a la exposición a las parasitosis.
Este estudio proporciona la **primera evidencia directa de parásitos en pozos negros del periodo moderno en la Península Ibérica**. Los investigadores proponen ampliar estos análisis para reconstruir con mayor precisión las condiciones sanitarias de la Edad Moderna y comprender mejor el impacto del crecimiento urbano en la salud pública. Los sedimentos de Granada revelan un modo de vida donde la enfermedad era una constante.













