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CIERRE INMINENTE DEL COLEGIO LARRAÑAZUBI EN GETXO: PADRES PROTESTAN
El Gobierno Vasco ha decidido cerrar el colegio público CEIP Larrañazubi de Getxo el próximo mes de junio, una medida que ha desatado la furia de los padres de los 70 alumnos que estudian en modelo A (castellano). La comunicación oficial se produjo el 20 de febrero, otorgándoles un plazo hasta el 28 del mismo mes para decidir el nuevo destino escolar de sus hijos.
Integración de centros: el argumento del Gobierno Vasco
Esta decisión forma parte de un plan más amplio que contempla la integración de seis procesos que afectarán a un total de 12 centros educativos públicos en Vizcaya. La consejera Begoña Pedrosa justificó la medida basándose en criterios como la alta complejidad educativa, desequilibrios socioeconómicos, la disminución constante de las matriculaciones y aulas con menos de diez alumnos, buscando así fomentar la sociabilidad y la diversidad.
Padres niegan los argumentos oficiales
Sin embargo, los padres del CEIP Larrañazubi rechazan tajantemente que su colegio se ajuste a la descripción proporcionada por el Gobierno Vasco. “Las declaraciones de la consejera no se corresponden en absoluto con nuestra realidad”, afirma Ilse Saez, una de las madres afectadas.
Aseguran que el centro alberga familias de todo tipo y que no se trata de un colegio segregado ni con alumnado vulnerable, sino de una comunidad integrada y heterogénea.
Preocupación por la continuidad en castellano
La principal inquietud de las familias reside en la garantía de la continuidad de la educación en castellano. Muchos alumnos, procedentes de otras provincias de España o hijos de profesionales nómadas europeos, se incorporaron al sistema educativo a edades más avanzadas. Imponerles ahora un modelo en euskera, advierten, podría llevarlos al fracaso escolar, siendo el castellano su única vía de adaptación progresiva.
Alternativas educativas consideradas inviables
Las opciones propuestas por el Departamento de Educación no convencen a los padres. Una de ellas es la integración en el colegio San Ignacio, también en Getxo, pero sin la garantía de que todos los alumnos puedan continuar estudiando en castellano.
Los alumnos de infantil serían matriculados directamente en euskera, lo que podría generar la separación de hermanos en diferentes modelos lingüísticos, complicando la conciliación familiar. La otra alternativa es un centro en Bilbao, opción descartada por la asociación de padres debido a los problemas de transporte.
Falta de diálogo y transparencia
Las familias denuncian la falta de diálogo y transparencia en todo el proceso. “El cierre ya está decidido, pero estamos intentando abrir una vía de diálogo con el gobierno”, explica Saez, quien critica la falta de participación de la comunidad educativa y la ausencia de informes técnicos que justifiquen la decisión.
El futuro incierto de los alumnos con necesidades especiales
Otra gran preocupación es el futuro de los niños con necesidades educativas especiales, que cuentan con un aula estable y consolidada en el CEIP Larrañazubi. El cierre implicaría un nuevo proceso de adaptación en otro centro y la inversión de fondos públicos para adecuar nuevas instalaciones, “cuando ya contamos con unas instalaciones excelentes en nuestro colegio”, lamenta una madre.













