Aumento de enfermeras escolares en La Rioja, pero aún lejos de las recomendaciones europeas

Aumento de enfermeras escolares en La Rioja, pero aún lejos de las recomendaciones europeas
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Aumento de enfermeras escolares en La Rioja, pero aún lejos de las recomendaciones europeas

La Rioja ha incrementado significativamente el número de enfermeras escolares en sus centros educativos, pasando de 8 profesionales en el curso 2017-2018 a 25 en la actualidad. A pesar de esta evolución positiva, el Colegio Oficial de Enfermería de La Rioja considera que la cifra sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de los estudiantes.

Con una población estudiantil de 51.000 alumnos en el sistema educativo riojano, la proporción actual es de una enfermera por cada 2.040 estudiantes. Esta cifra está todavía muy lejos de la proporción recomendada por el Observatorio del Colegio General de Enfermería en la Unión Europea, que establece un profesional por cada 750 alumnos.

Más allá de las curas básicas: la importancia de la enfermería escolar

El rol de la enfermera escolar trasciende la mera atención de heridas menores o la administración de analgésicos. Irene Martínez, enfermera en el Centro Sagrado Corazón Jesuitas de Logroño, destaca su papel crucial en situaciones de emergencia.

“La imagen común es la de la enfermera poniendo una tirita, pero nos enfrentamos a muchas situaciones que requieren nuestra intervención”, explica Martínez.

Entre estas situaciones se incluyen crisis epilépticas, síncopes, crisis de asma, reacciones alérgicas e hipoglucemias. La atención inmediata por parte de la enfermera en el centro escolar evita traslados innecesarios a centros sanitarios y brinda seguridad tanto a los alumnos como a sus familias y al personal docente.

Atención a enfermedades crónicas y detección precoz

Este servicio es especialmente relevante para el 19% de los estudiantes riojanos que padecen alguna enfermedad crónica, según datos del Colegio de Enfermeras de La Rioja. La presencia de un profesional capacitado para atender estas incidencias marca una diferencia crucial. “Tener una enfermera cerca evita derivaciones a centros sanitarios y aporta mucha tranquilidad”, afirma la profesional.

Además de atender emergencias, las enfermeras administran medicamentos, tanto de forma puntual como crónica, siempre con el respaldo del informe médico y la autorización familiar correspondiente.

La enfermería escolar se ha convertido en un elemento clave para la detección temprana de problemas de salud que, de otra manera, serían difíciles de identificar, especialmente en el ámbito de la salud mental. Irene Martínez explica que atiende desde caídas y torceduras hasta casos de ansiedad, sobre todo en la etapa de la ESO. “Muchas veces acuden a la enfermería por otros motivos, pero nuestra observación nos permite detectar que hay algo más”, señala. Este trabajo se realiza en colaboración con tutores y equipos de orientación para proporcionar la mejor ayuda posible a los alumnos.

Prevención y educación para la salud

La labor de estos profesionales no se limita a la reacción ante problemas de salud, sino que también incluye un importante componente preventivo y educativo.

Las enfermeras escolares imparten charlas sobre hábitos de vida saludables, higiene, primeros auxilios y prevención de accidentes a toda la comunidad educativa. Los temas se adaptan a cada etapa educativa, desde cuestiones básicas con los más pequeños hasta el uso responsable de las pantallas o la salud mental en la adolescencia.

Este enfoque educativo refuerza la idea de que la enfermería escolar es una pieza fundamental para el bienestar presente y futuro de los jóvenes. “La salud se educa y, al hacerlo desde pequeños, estamos invirtiendo en el futuro”, concluye Martínez. Por ello, se subraya la necesidad de seguir ampliando el número de estos profesionales para acercarse a las ratios europeas y garantizar una atención integral en todos los centros educativos de La Rioja.