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Nuevas medidas contra el incivismo en Valencia: Multas de hasta 3.000 euros
El Ayuntamiento de Valencia ha anunciado un endurecimiento de su política contra los actos incívicos que ensucian la ciudad, a través de una reforma de la ordenanza de limpieza, que no se actualizaba desde 2009. El concejal delegado de limpieza y recogida de residuos, Carlos Mundina, ha detallado que la modificación establece un nuevo régimen de infracciones y sanciones para penalizar comportamientos como tirar chicles al suelo, no recoger los excrementos de las mascotas o abandonar basura en la vía pública.
Tipificación de infracciones y sanciones
La principal novedad de la reforma es la categorización clara de las infracciones en leves, graves y muy graves, cada una con su correspondiente sanción económica. Según Mundina, la ordenanza anterior carecía de esta tipificación. Ahora, acciones como escupir en la calle o realizar necesidades fisiológicas en la vía pública, especialmente en edificios protegidos, se considerarán infracciones muy graves, castigadas con multas que oscilan entre los 1.500 y los 3.000 euros.
El incumplimiento de la separación de residuos en origen o el no depositarlos en los contenedores adecuados se catalogan como infracciones graves, sancionadas con entre 750 y 1.500 euros.
En este mismo rango se incluye el no recoger las deposiciones de las mascotas. Las infracciones leves introducen nuevas penalizaciones, como no limpiar con agua el orín de las mascotas, lo que podría acarrear una multa de hasta 750 euros.
Vigilancia policial y concienciación ciudadana
La Policía Local de Valencia desempeñará un papel fundamental para garantizar el cumplimiento de la nueva normativa. El concejal ha aclarado que la vigilancia se integrará en el trabajo diario de los agentes, con especial atención a la figura del “policía de barrio”, cuya presencia en las calles permitirá detectar las infracciones en el momento en que se produzcan.
Carlos Mundina ha insistido en que el objetivo de la ordenanza no es meramente recaudatorio. El consistorio ha realizado campañas informativas durante más de 250 días y tiene previsto continuar con esta labor de concienciación.
Sin embargo, ha subrayado que estas conductas “faltan el respeto al resto de ciudadanos” y deterioran la imagen de Valencia, por lo que considera necesario que tengan consecuencias.
Respeto y civismo
El concejal ha defendido que sancionar los actos incívicos es una cuestión de respeto y civismo. “No puede salir gratis realizar determinadas conductas por mera comodidad”, afirmó Mundina, quien también recordó que una correcta separación de residuos ahorra dinero a los valencianos al reducir las toneladas que acaban en el vertedero. Con esta medida, el Ayuntamiento busca que la ciudadanía se autoeduque y contribuya a mantener el espacio público, que “es de todos”.













