
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Fiscalidad y Servicios Públicos: La Erosión de la Esfera Común
El sistema ferroviario en Cataluña enfrenta serios problemas mientras que en Madrid se anuncia una bonificación del 99% del impuesto de sucesiones. Esta coincidencia subraya un debate fundamental sobre la fiscalidad y el tipo de sociedad que aspiramos a construir: ¿una comunidad de servicios compartidos o un conjunto de privilegios individuales?
La Degradación Estratégica de lo Público
En España, y especialmente en Cataluña con el caos ferroviario, se observa una peligrosa paradoja: la degradación de los servicios públicos se utiliza como argumento para justificar rebajas fiscales y una menor intervención estatal. Sin embargo, esto no es un fracaso intrínseco de lo público, sino una estrategia deliberada para erosionar el pacto social y favorecer la privatización.
Lecciones del Pasado: El Caso del Reino Unido
El ejemplo del Reino Unido bajo Margaret Thatcher sirve como advertencia. La privatización de los ferrocarriles no mejoró la eficiencia, sino que precarizó a los trabajadores y comprometió la seguridad en aras de la rentabilidad para los accionistas. En Cataluña, la falta de inversión y la mala gestión presupuestaria han resultado en un servicio poco fiable que afecta a los usuarios y su calidad de vida.
Ataque a la Democracia y la Libertad de Mercado
Este deterioro de lo común ocurre en un contexto global de ataques a la democracia liberal, donde la extrema derecha y los populismos ganan terreno. Líderes como Isabel Díaz Ayuso proponen bajadas de impuestos como una forma de emancipación frente a un Estado opresor, lo que representa un ataque a la igualdad.
La libertad que ofrecen es, en realidad, una libertad de mercado, donde solo quienes tienen capital pueden acceder a mejores servicios educativos, sanitarios o de transporte. Esto genera una fractura social profunda, donde dejamos de compartir espacios comunes y nos convertimos en clientes con distintos niveles de acceso.
El Poder Detrás de los Impuestos
La discusión sobre impuestos no es solo sobre números, sino sobre la distribución del poder. Economistas como Thomas Piketty han demostrado que la falta de impuestos progresivos aumenta la desigualdad y socava la democracia, al concentrar la influencia política en una minoría. La fiscalidad es clave para sostener un Estado social que financie servicios públicos de calidad.
España, aunque ha mejorado su recaudación en las últimas décadas, aún se sitúa por debajo de los países con Estados de bienestar más sólidos. La clave está en cómo se recauda: el equilibrio entre la imposición sobre el trabajo y la riqueza, y el uso de impuestos progresivos sobre grandes fortunas y herencias.
La Importancia de una Esfera Pública Fuerte
Una esfera pública bien financiada es esencial para garantizar que la libertad sea una posibilidad real para todos. Pagar impuestos es una inversión necesaria para mantener una infraestructura común que nos iguala. Sin embargo, para que este contrato fiscal sea sostenible, los servicios deben funcionar correctamente.
Resistencia Democrática y Bienestar Colectivo
Defender un sistema ferroviario digno o una atención primaria fuerte es un acto de resistencia democrática. Significa afirmar que la libertad se construye garantizando derechos efectivos para todos, no se compra en el mercado. Solo una esfera pública orientada al servicio ciudadano, financiada de forma progresiva, puede sostener una sociedad donde el bienestar no dependa de la cuenta corriente.
Recuperar el valor de lo común y asegurar que el Estado cumpla sus compromisos de inversión es crucial para evitar que la democracia se convierta en una mera fachada y para frenar la deriva que nos persuade de que estaríamos mejor individualmente que juntos.













