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MINNEAPOLIS: EL LABORATORIO DE LA REPRESIÓN DE TRUMP Y LA RESISTENCIA CONTRA EL ICE
Dos asesinatos en dos semanas, donde los videos ciudadanos contradicen las versiones oficiales, están acorralando a la Administración Trump. Esta administración está utilizando Minnesota, un bastión demócrata, para implementar sus políticas más represivas. Como resultado, se ha visto obligado a retirar de Minneapolis al comandante en jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino.
El despliegue de agentes federales genera pánico
Se calcula que son 3.000 agentes enmascarados, sin identificaciones y en coches sin distintivos. Estos agentes detienen a personas por su color de piel o acento, llevándoselas sin mediar palabra, solo con empujones y golpes. Dos personas han sido asesinadas: Renée Nicole Good, el 7 de enero, y Alex Pretti, el 24 de enero, ambos de 37 años y nacidos en EEUU.
Ambas víctimas se interpusieron ante los abusos de los agentes de fronteras federales que siembran el pánico en las calles de Minneapolis. Los agentes aparecen sin previo aviso, sin órdenes judiciales, merodeando en comercios, colegios y cafeterías, buscando migrantes latinos.
La obsesión de Trump con la migración
Donald Trump llegó a la presidencia con la migración como obsesión, reprochando a los europeos por perder su identidad debido a la migración y utilizando el término “remigración”. Este concepto, similar a lo vivido en Europa hace cien años, resulta paradójico en un país de migrantes donde solo quedarían los nativos americanos que sobrevivieron a las matanzas.
Los 3.000 agentes federales en Minneapolis duplican a los agentes locales. Podrían sumarse otros 1.500 soldados desde Alaska. Sin embargo, las movilizaciones, las muertes, las quejas de los empresarios, las dudas de algunos republicanos y los videos que documentan las brutalidades federales están desgastando a la Administración Trump.
Cambios en la Administración y presión política
El presidente ha enviado a Minnesota a Tom Homan, su zar de fronteras, lo que sugiere una desconfianza en la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Además, ha ordenado la retirada de Greg Bovino y otros agentes de Minneapolis. Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, ha evitado defender la retórica criminalizadora de figuras como Stephen Miller y la propia Noem, quienes difundieron acusaciones falsas contra Alex Pretti, víctima de disparos de agentes de inmigración.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, ha conversado con Trump, quien ha coincidido en que “la situación tiene que cambiar”. Trump también ha informado de una conversación telefónica con el gobernador de Minnesota, describiéndola como una “muy buena conversación”.
Un republicano, el abogado del agente que asesinó a Renée Good, se ha retirado de la carrera para ser gobernador de Minnesota, argumentando que la operación de la Administración Trump ha ido demasiado lejos. Un número creciente de republicanos está presionando por una investigación exhaustiva. El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, Andrew Garbarino, solicitó el testimonio de los responsables del ICE, CBP y USCIS.
Minnesota: Un laboratorio para la represión y la resistencia
La situación en Minnesota es única en EEUU, demostrando que se ha convertido en un laboratorio para las políticas represivas de Trump. A pesar de que la población irregular es solo el 2%, Minnesota es un lugar para dar la batalla cultural en el tema de la migración. Con un gobernador crítico de Trump y una congresista de origen somalí, Ilhan Omar, Minnesota representa todo lo que el trumpismo detesta.
Una vecina de Minneapolis de origen latino explica que las comunidades de color han crecido significativamente en los últimos años. Minnesota tiene una larga tradición de organización comunitaria y activismo, articulando la resistencia ante la represión de Trump.
El asesinato de George Floyd en 2020 intensificó la movilización. Organizaciones como el American Indian Movement, que nació en Minneapolis en los años sesenta, patrullaron las calles para contrarrestar los abusos policiales. Las conexiones creadas tras el asesinato de Floyd se han reactivado con el despliegue de las tropas federales.
Francisco Segovia, director de COPAL, explica que su entidad está formando observadores legales para documentar la presencia de los agentes federales. Ante las detenciones y el miedo, la necesidad de pagar el alquiler es una de las mayores preocupaciones de la comunidad latina. COPAL está procesando casos de familias afectadas, proporcionando ayuda económica para el alquiler.
Redes de colaboración y defensa legal
Las redes de colaboración ciudadana son descentralizadas, con mucha autonomía en cada barrio. Instituciones como la fiscalía general del estado, liderada por Keith Ellison, están encarnando una de las primeras barreras de defensa en contra del autoritarismo de Trump en los juzgados.
Sheigh Freeberg, tesorero del sindicato UNITE HERE Local 17, explica que están ayudando a sus miembros, muchos de los cuales tienen miedo de salir de sus casas debido a las acciones del ICE. La gente está harta, las calles están vacías y la economía está siendo destruida. Empresarios y trabajadores están sintiendo el impacto de la situación.













