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Ola de vandalismo contra autobuses en A Coruña: Empresarios exigen fin de la violencia para retomar el diálogo
Las asociaciones empresariales del transporte de viajeros en autobús de la provincia de A Coruña (ANETRA, ASGATRAVI, TRANSVIAC y TRANSGACAR) han denunciado una grave situación de violencia y coacción que afecta al sector, tras dos meses de conflicto laboral. Según las patronales, actos vandálicos han impedido la correcta prestación de los servicios mínimos decretados por la Xunta de Galicia, perjudicando a la ciudadanía.
Daños cuantiosos en la flota de autobuses
Las empresas estiman que alrededor de 70 autobuses han sufrido daños.
Más de la mitad de estos vehículos pertenecen a compañías integradas en Transgacar. Los incidentes reportados incluyen la rotura de lunas, pinchazos de neumáticos, sabotajes en las baterías, robo de llaves y pintado de retrovisores, generando importantes pérdidas económicas y dificultades operativas.
Vandalismo generalizado en múltiples localidades
Estos actos vandálicos se han producido en diversos puntos de la geografía gallega, afectando a localidades como Muros, Muxía, Cee, Carballo, A Coruña, A Estrada, Lestedo (Boqueixón), Negreira, A Baña, Portomouro (Val do Dubra), Betanzos, Cortiñán (Bergondo) y Ferrol.
Las organizaciones empresariales señalan que, incluso después de que los sindicatos solicitaran retomar la negociación el pasado 22 de enero, se registraron nuevos sabotajes esa misma noche y al día siguiente, incluyendo robos de llaves en Muros y daños en microbuses en Noia y Pontevedra.
Condición indispensable: cese de la violencia
Las asociaciones empresariales han sido firmes en su postura: la única condición para retomar las negociaciones es el cese inmediato de los actos de violencia. Ante la persistencia de estos actos, las patronales exigen ahora que las centrales sindicales condenen de forma “clara y contundente” estos hechos en un acta oficial antes de reanudar los contactos.
“La solución a las demandas laborales no se encontrará mediante la violencia, sino en la mesa de negociación con propuestas realistas”, afirman las asociaciones.
Reafirman su compromiso de negociar hasta alcanzar un acuerdo, siempre y cuando se garantice el respeto a la legalidad y a los servicios mínimos.













