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‘Ariadna y Barbazul’ en el Teatro Real: Un espejo de temores y voyerismo
El Teatro Real presenta ‘Ariadna y Barbazul’ de Paul Dukas, una ópera que confronta al espectador con su propia naturaleza voyerista y su fascinación por el sufrimiento ajeno. La obra, basada en el cuento de Charles Perrault, explora la obsesión uxoricida de Barbazul y su impacto en las mujeres que lo rodean.
Una ópera que desafía al espectador
La puesta en escena de Àlex Ollé sumerge al público en una atmósfera de realidad y ficción, donde la indeterminación del espacio y la ambigüedad de los personajes intensifican la experiencia emocional.
La obra se convierte en un espejo de nuestros temores más profundos, invitándonos a reflexionar sobre la curiosidad morbosa y la complicidad silenciosa.
Música y dirección excepcionales
Bajo la dirección musical de Pinchas Steinberg, la Orquesta y el Coro Titulares del Teatro Real ofrecen una interpretación apasionada de la compleja partitura de Dukas. Steinberg logra resaltar la tensión y el control presentes en la obra, incentivando las inflexiones del texto de Maurice Maeterlinck.
Paula Murrihy, en el papel de Ariadna, ofrece una actuación magistral, transmitiendo la evolución del personaje desde la duda hasta la certeza y la decisión.
Su trabajo se ve complementado por la fortaleza vocal de Silvia Tro Santafé como la nodriza, la gravedad de Aude Extrémo como Sélysette y la oscura presencia de Gianluca Buratto como Barbazul.
Un banquete de emociones intensas
La escenografía de Alfons Flores y la iluminación de Ursa Schönebaum se convierten en elementos narrativos que fortalecen el argumento de Ollé. La obra culmina en una escena final impactante, donde la mirada congelada de Barbazul y sus mujeres confronta al público con su propia curiosidad viciosa.
‘Ariadna y Barbazul’ se revela como una experiencia teatral inquietante y reveladora, que invita a reflexionar sobre la naturaleza humana y los límites entre la realidad y la ficción.













