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MANIFESTACIÓN EN CATALUÑA ANTE LA CRISIS DEL SERVICIO DE RODALIES
Los usuarios del servicio de trenes Rodalies en Cataluña han convocado una manifestación para el próximo 7 de febrero, en señal de protesta por la profunda crisis que afecta al sistema. La convocatoria busca reunir a los miles de pasajeros que diariamente experimentan las consecuencias de un servicio que consideran insostenible, marcado por años de carencias en infraestructura y gestión.
Un servicio al borde del colapso
La red de Rodalies en Cataluña se encuentra en una situación crítica que impacta la vida de miles de ciudadanos.
Retrasos frecuentes, cancelaciones inesperadas y averías constantes se han convertido en la norma para los viajeros, generando frustración e impotencia. Estas incidencias perturban la rutina laboral, académica y personal de los usuarios, quienes manifiestan la dificultad de organizar sus actividades diarias.
Falta de inversión y gestión deficiente
Las plataformas convocantes, como Dignitat a les Vies, señalan que el problema no es aislado, sino la consecuencia de una falta de inversión sostenida y una gestión ineficaz a lo largo del tiempo.
Los usuarios se sienten marginados y lamentan que, a pesar de las promesas políticas, la calidad del servicio no solo no mejora, sino que empeora de manera constante.
Exigencias a las administraciones
La manifestación del 7 de febrero tiene como objetivo principal exigir a las administraciones responsables, en particular a Adif como propietaria de la infraestructura y a Renfe como operadora, un plan de acción inmediato y eficaz. Los viajeros demandan un cronograma de inversiones claro y la modernización urgente de una red que consideran obsoleta.
La protesta busca visibilizar un problema que se ha convertido en estructural.
Un debate político de fondo
En el contexto de esta crisis, también se encuentra el debate político sobre el traspaso total del servicio a la Generalitat de Cataluña, una demanda histórica que, según los usuarios, podría acelerar la toma de decisiones. Con esta movilización, las plataformas esperan que su voz se escuche en las calles y obligue a las administraciones a tomar medidas concretas para garantizar el derecho a un transporte público digno y confiable.













