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Zahi Hawass asegura estar a un paso de encontrar la tumba de Nefertiti
A lo largo de la historia de Egipto, algunos nombres han sobrevivido al paso de los siglos gracias a su poder, misterio y belleza. Entre ellos destaca Nefertiti, una reina envuelta en un aura de fascinación que persiste hasta nuestros días. Esposa del faraón Akhenatón, muchos expertos sostienen que llegó a gobernar Egipto durante un periodo turbulento marcado por cambios religiosos radicales.
Su imagen, presente en relieves y estatuas, irradia la misma autoridad que la de los faraones. Sin embargo, su tumba permanece sin ser descubierta.
Esta incógnita alimenta la curiosidad de historiadores y entusiastas: ¿cómo es posible que el sepulcro de una figura tan importante siga oculto? Esta pregunta ha impulsado décadas de excavaciones en el desierto y aún guía a los arqueólogos que trabajan en el Valle de los Reyes, donde se espera que algún día se revele la respuesta.
Zahi Hawass confía en estar cerca de hallar la tumba perdida
El egiptólogo Zahi Hawass ha manifestado su confianza en que podría estar a punto de descubrir la tumba de la reina Nefertiti en el Valle de los Reyes. El investigador, ex ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, compartió esta esperanza en el documental The Man with the Hat, dedicado a su trayectoria y dirigido por Jeffrey Roth.
En la producción, Hawass expresó que encontrar la tumba sería el broche de oro perfecto para su carrera profesional: “Si realizara este descubrimiento, sería feliz de concluir mi carrera con el hallazgo más importante de la reina más importante de Egipto: la reina Nefertiti”, declaró en el documental, que se estrenó el 20 de enero en diversas plataformas.
Hawass lleva años excavando en la zona oriental del Valle de los Reyes, cerca del sepulcro de Hatshepsut, otra poderosa soberana que reinó entre 1479 y 1458 a. C. Su equipo trabaja en un área donde ya se han localizado dos tumbas, las KV 65 y KV 66, saqueadas en la antigüedad.
En 2015 se confirmó que KV 66 no era una simple extensión de otra cámara, sino una sepultura independiente.
Aunque ninguna de estas tumbas pertenece a Nefertiti, estos hallazgos han servido para delimitar el terreno y definir mejor las áreas donde continuar excavando. El propio arqueólogo declaró: “Hay una zona en el valle oriental, cerca de la tumba de la reina Hatshepsut. Espero que pueda ser la tumba de la reina Nefertiti. Este descubrimiento podría producirse pronto”.
Nefertiti fue la esposa del faraón Akhenatón, quien gobernó entre 1353 y 1336 a. C. y promovió un cambio religioso radical centrado en el culto al disco solar Atón. Ella participó activamente en este proceso y aparece en representaciones castigando a enemigos, un gesto reservado a los faraones. Algunos especialistas creen que, tras la muerte de Akhenatón, ascendió al trono bajo el nombre de Neferneferuatón. La identificación de su tumba ayudaría a confirmar este periodo y a comprender mejor cómo se desarrolló la sucesión al final de la dinastía XVIII.
El documental retrata a un arqueólogo dividido entre la fama y la polémica
El documental de Roth también repasa la trayectoria de Hawass, desde sus primeros trabajos de campo hasta los proyectos más mediáticos. A lo largo del metraje se muestran excavaciones, conferencias y campañas internacionales de divulgación. En varias escenas, el arqueólogo reflexiona sobre la presión que ha acompañado a su fama. Consciente del escepticismo de parte de la comunidad científica, afirma que su intuición le ha conducido a grandes descubrimientos y que confía en volver a hacerlo en el caso de Nefertiti.
El mismo documental aborda los momentos más controvertidos de su carrera. En 2011, un tribunal egipcio le condenó a un año de prisión por un conflicto relacionado con una tienda del Museo Egipcio, aunque la sentencia fue anulada en apelación. Durante un tiempo no pudo salir del país, pero en 2013 retomó sus viajes, entre ellos una gira en el Museo Real de Ontario, en Toronto, para promover el turismo en Egipto.
Hawass también aparece defendiendo la repatriación de piezas como la Piedra de Rosetta, el Zodiaco de Dendera y el busto de Nefertiti, actualmente en museos de Londres, París y Berlín. Según declaró, considera que estos objetos “son el emblema de la identidad egipcia y su hogar debe ser el Gran Museo Egipcio”.













