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El Monumento al Holocausto en Berlín: Un Recordatorio Imponente
Cada 27 de enero se conmemora el **Día Internacional de la Conmemoración del Holocausto**, una fecha para honrar a las víctimas y reflexionar sobre las atrocidades de las que es capaz la humanidad. Esta fecha coincide con la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau en 1945.
En el corazón de Berlín, se alza un monumento en memoria de los judíos asesinados en Europa. Se trata de una estructura compuesta por 2.711 bloques de hormigón de diferentes alturas que genera diversas reacciones en los visitantes, pero que indudablemente evoca uno de los capítulos más oscuros de la historia.
El **Monumento Conmemorativo a los Judíos Asesinados de Europa**, situado cerca de la Puerta de Brandeburgo, presenta un diseño en forma de cuadrícula con bloques de hormigón que permiten a los visitantes elegir su propio camino, creando una sensación de laberinto.
Aunque el centro de información subterráneo está temporalmente cerrado por reformas (desde el 12 de enero hasta el 30 de abril de 2026), la disposición de los bloques, con sus diferentes alturas e inclinaciones, crea una sensación de movimiento y ofrece perspectivas cambiantes según la ubicación del observador. Esta peculiaridad, combinada con el desnivel del suelo, puede generar una sensación de desorientación, contribuyendo al significado conceptual del monumento en homenaje a las víctimas del Holocausto.
Historia del Monumento
El monumento fue inaugurado el 10 de mayo de 2005, tras ser aprobado casi seis años antes, con una inversión de 25 millones de euros en la construcción del campo de estelas y el centro de información subterráneo.
El parlamento alemán (Bundestag) aprobó la construcción de este proyecto en junio de 1999, después de un debate de más de cuatro horas, poco antes de su traslado a Berlín. En ese momento, la capital de la antigua República Federal de Alemania era Bonn.
Esta decisión fue el resultado de una iniciativa ciudadana que comenzó diez años antes, liderada por Lea Rosh, quien promovió la idea de un monumento que conmemorara a los judíos europeos asesinados en la década de 1980. El proyecto ganó impulso con la caída del Muro de Berlín, cuando se creó la Asociación para la Construcción de un Monumento a los Judíos Europeos Asesinados, proponiendo como ubicación los antiguos jardines ministeriales, al norte de la que fuera Cancillería del Reich.
La idea recibió el apoyo tanto de la ciudad de Berlín como del gobierno, y se comenzó a trabajar en el diseño desde 1994, debatiendo el significado y la ubicación del monumento, que finalmente fue diseñado por el arquitecto estadounidense Peter Eisenman. El debate en el Bundestag en 1999 se centró en dos cuestiones fundamentales: si debía dedicarse a los judíos asesinados de Europa o a todas las víctimas del nacionalsocialismo, y si el monumento debía erigirse en forma de campo de estelas cerca de la Puerta de Brandeburgo o como una advertencia bíblica: “No matarás”, como se proponía en otro diseño que no resultó ganador.













