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CUANDO BESSIE COLEMAN ROMPIÓ BARRERAS: LA HISTORIA DE LA PRIMERA MUJER AFROAMERICANA EN PILOTAR UN AVIÓN
El 15 de junio de 1921, Bessie Coleman hizo historia al convertirse en la primera mujer afroamericana y la primera indígena estadounidense en obtener una licencia internacional de piloto de aviones. En una época marcada por el racismo y la segregación, donde la discriminación racial era legalmente impuesta, Coleman desafió las barreras de género y raza, abriendo camino en un campo dominado por hombres blancos.
Una infancia en Texas y la inspiración de su hermano
Bessie Coleman nació el 26 de enero de 1892 en Atlanta, Texas, siendo la décima de trece hijos de los granjeros George y Susan Coleman. Desde joven, demostró ser una estudiante brillante, con una pasión por la lectura y las matemáticas. Tras completar ocho años de educación, se graduó. Su interés por la aviación surgió a partir de una burla de su hermano John, quien regresó de la Primera Guerra Mundial.
Según el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos, John se burlaba de Bessie sobre las oportunidades que existían para las mujeres en Francia, que no estaban disponibles para ella como mujer afroamericana en Estados Unidos. Cuando él afirmó que las mujeres afroamericanas no podían volar, ella lo tomó como un desafío personal.
Rumbo a Francia en busca de su sueño
Decidida a convertirse en piloto, Coleman buscó el consejo de Robert Abbot, editor del influyente periódico afroamericano *Chicago Defender*. Abbot le sugirió que aprendiera francés y se trasladara a Francia, donde tendría mayores oportunidades para aprender a pilotar. El 20 de noviembre de 1920, Bessie zarpó hacia París con el firme propósito de hacer realidad su sueño.
Un logro histórico y un trágico final
Bessie Coleman fue aceptada en la Escuela de Aviación de la Federación Aeronáutica Francesa, una institución de renombre dirigida por constructores de aviones de la Primera Guerra Mundial. Allí, adquirió conocimientos básicos de pilotaje y, el 15 de junio de 1921, obtuvo su licencia de piloto. Sin embargo, su formación no se detuvo ahí, ya que continuó tomando clases de vuelo.
De regreso a Nueva York en septiembre de 1921, Coleman se enfrentó a un país que aún negaba la igualdad de oportunidades. Las aerolíneas y las escuelas de aviación seguían excluyendo a las mujeres negras. Su objetivo era seguir aprendiendo para ganarse la vida como piloto y fundar su propia escuela para enseñar a otras mujeres interesadas en este campo.
El 3 de septiembre de 1922, en un Curtiss JN-4D Jenny, Coleman realizó el primer vuelo público de una mujer afroamericana en Estados Unidos. Sin embargo, su carrera se vio truncada prematuramente. El 30 de abril de 1926, durante una práctica para un espectáculo aéreo en Jacksonville, Florida, el avión que pilotaba sufrió un fallo mecánico y se estrelló, causando su muerte a la temprana edad de 34 años.













