Navantia propone a Suecia la construcción de cuatro fragatas de la clase Lulea

Navantia propone a Suecia la construcción de cuatro fragatas de la clase Lulea
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Navantia propone a Suecia la construcción de cuatro fragatas de la clase Lulea

La empresa pública Navantia ha presentado formalmente en Estocolmo su propuesta para renovar la flota de superficie sueca, ofreciendo la construcción de cuatro fragatas ligeras de la clase Lulea. La entrega de estas unidades comenzaría en 2030, consolidando la posición de Navantia como un socio tecnológico clave en el contexto de la OTAN.

La fragata de la Armada Española F-102 ‘Almirante Juan de Borbón’, buque insignia del Grupo Marítimo Permanente de la OTAN 1 (SNMG-1) en aguas del norte de Europa, sirvió de escenario para esta presentación.

Presentación a las autoridades suecas

El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, encabezó la delegación española y aprovechó el despliegue militar para demostrar la operatividad de sus sistemas a las autoridades de defensa suecas.

Durante la visita oficial, el buque recibió al ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, y al jefe de la Marina, el almirante Johan Norlen.

La oferta de Navantia se centra en:

  • Calendario acelerado: Entrega de las dos primeras unidades en 2030 y las dos restantes en 2031.
  • Adaptación local: Buques diseñados según los requisitos específicos de Suecia e interoperables con las fuerzas de la OTAN.
  • Apoyo al Ciclo de Vida: Un modelo de mantenimiento basado en tecnologías digitales para asegurar la disponibilidad de los buques a largo plazo.

“Navantia está en posición de ser un socio fiable para Suecia, proporcionando una capacidad naval rápidamente operativa y una estrecha participación de la industria sueca”, afirmó Ricardo Domínguez.

Contexto estratégico

Esta propuesta surge en un momento de rearme naval en el Báltico y tras la reciente adhesión de Suecia a la OTAN. Navantia busca aprovechar su experiencia en programas internacionales para convencer al Ministerio de Defensa sueco, compitiendo con otras empresas europeas.

La oferta española incluye una transferencia tecnológica significativa y la colaboración con empresas locales, un factor clave para asegurar la soberanía industrial de Suecia en su futura flota de combate.