JESÚS EN EL ISLAM: UN PROFETA VENERADO

JESÚS EN EL ISLAM: UN PROFETA VENERADO
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JESÚS EN EL ISLAM: UN PROFETA VENERADO

Aunque en Occidente se asocia a Jesús de Nazaret principalmente con el cristianismo, en el mundo islámico su figura también ocupa un lugar de gran importancia.

En el Islam, Jesús, conocido como ‘Isa ibn Maryam (Jesús, hijo de María), es considerado uno de los profetas más importantes enviados por Dios (Alá). Su nombre aparece más de 90 veces en el Corán, el libro sagrado del Islam.

Su historia, aunque difiere de la narración cristiana en aspectos fundamentales, está rodeada de profundo respeto y devoción.

Un profeta, no una divinidad, pero lleno de milagros

Para los musulmanes, Jesús fue un profeta de origen humano, no una encarnación divina. Según la fe islámica, fue concebido milagrosamente por la virgen María (Maryam), sin intervención de un padre humano. El Corán dedica un capítulo entero, la sura 19 (“Maryam”), a relatar este nacimiento y destacar la pureza de su madre, una de las mujeres más veneradas en el Islam.

El texto sagrado afirma que Jesús habló siendo un recién nacido, defendió la inocencia de su madre y proclamó su misión profética.

Más tarde, realizó milagros por voluntad de Dios, como curar enfermos, devolver la vista a los ciegos y resucitar muertos. El Corán enfatiza que el poder provenía de Alá, no de Jesús mismo, subrayando su papel de mensajero, no de divinidad.

El mensaje de Jesús en la tradición islámica

El mensaje central de Jesús en la tradición islámica coincide con el de todos los profetas: adorar a un solo Dios y vivir conforme a la justicia y la misericordia.

Jesús de Nazaret se posiciona en una línea profética que incluye a Abraham (Ibrahim), Moisés (Musa) y culmina con Mahoma (Muhammad), considerado el último profeta y “sello de la profecía”.

Los musulmanes creen que Jesús de Nazaret anunció la llegada de un mensajero posterior, interpretado como Mahoma, y que su misión fue restaurar la fe monoteísta de los hijos de Israel. El Islam no se opone a la figura de Jesús de Nazaret, sino que lo reinterpreta dentro de una visión más amplia de la historia de la revelación divina.

La crucifixión y el retorno de Jesús

Uno de los puntos más divergentes entre el cristianismo y el Islam es la crucifixión. El Corán afirma que Jesús no fue crucificado ni muerto, sino que Dios lo elevó al cielo.

En su lugar, “les pareció” a los enemigos de Jesús de Nazaret que lo habían matado, pero no fue así.

Este pasaje ha generado múltiples interpretaciones y debates entre teólogos musulmanes, pero la mayoría coincide en que Jesús sigue vivo y regresará al final de los tiempos.

El retorno de Jesús de Nazaret es una creencia escatológica fundamental en el Islam. Según los hadices (dichos atribuidos al profeta Mahoma), Jesús volverá antes del Día del Juicio, romperá la cruz, establecerá la justicia y restaurará la verdadera adoración a Dios. Esto simboliza la unión de la fe y la victoria del monoteísmo sobre la idolatría.

A pesar de las diferencias teológicas, la figura de Jesús representa un vínculo espiritual entre el cristianismo y el Islam. Mientras los cristianos lo veneran como Hijo de Dios y Salvador, los musulmanes lo reconocen como uno de los grandes profetas y mensajero de la verdad.

En ambos casos, su vida y enseñanza inspiran valores universales como la compasión, la humildad y la fe.

En un contexto marcado por tensiones religiosas, redescubrir cómo los musulmanes veneran a Jesús de Nazaret puede servir como puente de diálogo interreligioso y de respeto mutuo. En las palabras que el Corán refleja: “No hay diferencia entre los profetas; todos son mensajeros de Dios” (Corán 2:285).