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¡Ssshhhhhhhh!! El Bizcocho conquista el COAC 2026 con su chirigota del silencio
La chirigota de Antonio Álvarez, conocido como El Bizcocho, titulada *Ssshhhhhhhh!!*, ha causado sensación en su debut en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) del Carnaval de Cádiz 2026. El grupo ha reafirmado la posición de su autor como uno de los nombres más esperados y reconocidos en la modalidad de chirigotas.
Una idea sencilla, un éxito rotundo
Con una propuesta simple pero muy bien desarrollada, la chirigota apostó por el silencio como tema central, presentando un tipo lleno de ironía, doble sentido y situaciones con las que el público del Gran Teatro Falla se identificó de inmediato.
Caracterizados como saeteros, lograron conectar con el público desde el principio hasta el final de su actuación.
“Vamos de saeteros, debido a la lluvia, la cofradía de la divina babucha tiene que procesionar por dentro del Falla”, explicó El Bizcocho, quien también compartió que este carnaval marca sus 20 años en la fiesta, y desde 2009 como autor.
Humor surrealista y crítica social
Desde su presentación, la chirigota estableció el tono de su repertorio: un humor surrealista que gira en torno a las costumbres y formas de los saeteros durante la Semana Santa.
El tipo sirve como pretexto para criticar comportamientos sociales, modas actuales y contradicciones cotidianas, siempre desde la perspectiva surrealista y crítica que caracteriza al Bizcocho.
Pasodobles con equilibrio
Los pasodobles destacaron por su equilibrio entre la crítica y el humor surrealista. El autor optó por letras claras, bien construidas y con un mensaje reconocible, abordando temas de actualidad y situaciones comunes desde una perspectiva irónica y cercana.
El primer pasodoble incluyó un guiño al periodista gaditano Fernando Pérez, mientras que el segundo se centró en el tema de moda de la baliza.
Cuplés y estribillo pegadizo
Los cuplés fueron uno de los puntos fuertes de la actuación. Bien rematados y con finales efectivos, lograron una conexión inmediata con el público, que respondió con risas constantes.
El estribillo, sencillo y pegadizo, reforzó el concepto del tipo y se quedó grabado en la memoria del público desde la primera escucha, siendo coreado por todo el teatro tras el segundo cuplé.
Un popurrí que mantuvo el ritmo
El popurrí mantuvo el ritmo de la actuación, enlazando escenas y situaciones que explotaron el tipo a la perfección.
Favoritos para la final
Tras finalizar su actuación, la chirigota recibió una gran ovación del público del Gran Teatro Falla, consolidándose como una de las favoritas para alcanzar la gran final del próximo 13 de febrero.













