El Espectacular Teatro que Revela la Importancia de Cartagena en el Imperio Romano

El Espectacular Teatro que Revela la Importancia de Cartagena en el Imperio Romano
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El Espectacular Teatro que Revela la Importancia de Cartagena en el Imperio Romano

Durante siglos, Cartagena albergó bajo sus calles y edificios un tesoro oculto: uno de los teatros romanos más impresionantes de Hispania. Su descubrimiento ha permitido comprender la relevancia de la antigua Carthago Nova como ciudad clave del Imperio Romano.

Un Hallazgo Casi Accidental

El Teatro Romano fue descubierto en 1988 durante las obras para la construcción de un centro regional de artesanía. Los restos encontrados no coincidían con lo que se conocía hasta entonces, revelando un edificio de enormes dimensiones, construido a finales del siglo I a. C., durante el reinado de Augusto.

Este hallazgo obligó a reevaluar la historia urbana de Cartagena y a reconocer su importancia en el contexto histórico.

Declarado Bien de Interés Cultural en 1999, el teatro tenía una capacidad estimada de entre 6.000 y 7.000 espectadores, lo que lo sitúa entre los más grandes de la Península Ibérica. Su construcción aprovechó la ladera del cerro de la Concepción, siguiendo los modelos arquitectónicos romanos. La cávea, con un diámetro de casi 90 metros, se dividía en tres sectores horizontales: ima cavea, media cavea y summa cavea.

La construcción de este tipo de edificaciones era una declaración de poder y pertenencia al mundo romano, confirmando que Cartagena no era un enclave periférico, sino una ciudad plenamente integrada en el Imperio.

Cartagena, Colonia Romana

La edificación del teatro coincidió con la época de Augusto, un periodo de reorganización del Imperio tras las guerras civiles. En este contexto, Cartagena obtuvo el rango de colonia romana, lo que conllevó una profunda transformación urbana. La ciudad se dotó de infraestructuras propias de las grandes urbes imperiales, como el teatro, concebido como un espacio cultural y de cohesión social.

En la sociedad romana, el teatro era un lugar central donde se representaban obras dramáticas y se reforzaban valores políticos y símbolos compartidos. La disposición de las gradas reflejaba el orden social, con las élites situadas en las zonas más cercanas a la escena y el resto de la población en los niveles superiores.

Se han encontrado elementos de mármol importado, capiteles corintios y esculturas vinculadas al culto imperial. La fachada escénica, de varios niveles, debió de ser uno de los elementos más impactantes del edificio, visible desde distintos puntos de la ciudad. Estaba adornada con capiteles corintios de gran calidad y altares circulares dedicados a la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva), así como a divinidades vinculadas a Apolo.

Las excavaciones también han descubierto una bodega del siglo XIX con seis tinajas cerámicas en la zona central sur del pórtico, junto con otros restos domésticos de la época, como pozos y canalizaciones, pertenecientes al antiguo barrio de pescadores que se asentó sobre las ruinas romanas.

Un Palimpsesto Histórico

A partir del siglo III, el edificio comenzó a ser transformado y reutilizado. Parte de sus materiales se emplearon en otras construcciones, y su espacio fue ocupado progresivamente por nuevos usos. En época bizantina se asentó un barrio sobre sus restos, y durante la Edad Media se levantó la Catedral de Santa María la Vieja aprovechando parte de su estructura.

Esta superposición de etapas explica que el teatro permaneciera oculto durante casi dos mil años.

La recuperación del monumento, iniciada a finales del siglo XX, supuso un proyecto de gran complejidad técnica y simbólica. Las excavaciones permitieron sacar a la luz una parte esencial del pasado de la ciudad, y la creación del Museo del Teatro Romano, diseñado por Rafael Moneo, aportó una solución arquitectónica que conecta el presente con la historia.

Comercio Marítimo y Explotación Minera

Hoy en día, el Teatro Romano de Cartagena es uno de los principales espacios culturales de la ciudad. Desde la apertura del museo en 2008, el conjunto arqueológico ha recibido millones de visitantes y se ha consolidado como un eje central del proyecto Cartagena Puerto de Culturas, orientado a la puesta en valor del patrimonio histórico como recurso cultural y turístico. El teatro forma parte de un itinerario urbano que conecta distintos yacimientos y museos, facilitando una lectura continua de la evolución histórica de la ciudad.

El estado de conservación del teatro, su integración en el casco histórico y el modelo de gestión lo han convertido en un referente dentro del panorama arqueológico español. Más allá de su valor monumental, el yacimiento permite comprender el papel que desempeñó Cartagena como colonia romana de primer orden, vinculada al comercio marítimo, la explotación minera y la administración imperial.

Su recuperación ha aportado una base material sólida para reinterpretar la historia de la ciudad y situarla, con mayor precisión, dentro del mapa urbano y político del Imperio Romano.