El método 'contigo paso a paso' que devuelve el habla a pacientes con daño cerebral

El método 'contigo paso a paso' que devuelve el habla a pacientes con daño cerebral
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Recuperar la capacidad de hablar, de comer o de comunicarse tras una lesión neurológica es posible. La unidad de daño cerebral del grupo Ribera en la calle Garellano en Cartagena cuenta con un equipo de profesionales que, como la neurólogopeda Marta Romero, ayudan a los pacientes a tener una segunda oportunidad. 

Su especialidad, la neurologopedia, es clave para reaprender funciones básicas para la vida diaria y devolver la autonomía a quienes han sufrido un ictus o un traumatismo craneoencefálico.

A diferencia de la logopedia general, la neurologopedia se enfoca en problemas cuyo origen es una lesión o enfermedad neurológica.

Según Romero, esto requiere “un conocimiento muy específico del funcionamiento del cerebro y un abordaje más clínico”. 

Las secuelas más habituales que tratan son las dificultades para hablar y entender, conocidas como afasias, problemas de pronunciación, alteraciones de la voz y, especialmente, la dificultad para tragar, denominada disfagia.

La familia juega un papel crucial en la detección temprana. Romero alerta sobre ciertas señales que deben hacer saltar las alarmas: “cuando existen cambios en el habla, alguna dificultad para encontrar una palabra, problemas para entender lo que se le dice a esa persona o se atragantan con su propia saliva”.

Ante cualquiera de estos síntomas, subraya, “es importante pedir una valoración a un logopeda”.

Para un paciente, recuperar la comunicación “lo significa todo”. La experta explica que el objetivo va más allá de un habla perfecta; se busca que la persona pueda “comunicarse de forma funcional y recuperar autonomía y confianza”.

Se trata de volver a ser autónomo en la vida diaria, poder expresar pensamientos y sentimientos y entender a los demás.

Las sesiones son “muy prácticas, adaptadas a cada persona y enfocadas a situaciones reales del día a día”. En ellas se trabaja el lenguaje, el habla, la voz y la deglución, pero también la atención y la memoria.

 Los objetivos se marcan de forma personalizada y funcional, como “volver a mantener una conversación o comer con seguridad”, y el progreso se mide observando las mejoras en la comunicación y la autonomía del paciente.

El trabajo en la unidad es “totalmente coordinado” entre los diferentes especialistas, como fisioterapeutas, neuropsicólogos y terapeutas ocupacionales.

“Cada profesional aporta su parte, pero siempre con un objetivo común, que es la recuperación global de la persona”, afirma Romero. Los neurólogo pedas, en concreto, aportan la esperanza de que, con trabajo diario, se pueden conseguir los objetivos marcados.

El lema de la unidad, “Contigo paso a paso”, resume su filosofía.

Para Romero, significa “respetar el ritmo de cada persona, […] acompañarlo desde el primer momento y celebrar cada pequeño paso”. La recuperación puede ser un proceso largo y no siempre lineal, pero la clave es que “nunca se hace en soledad, siempre acompañado”.

Finalmente, la experta del Grupo Ribera lanza un mensaje a quienes acaban de sufrir un ictus o un daño cerebral y se sienten perdidos: “No están solos”.

Es clave actuar cuanto antes, ya que “el cerebro tiene una capacidad enorme de recuperación y las primeras fases son esenciales”. Empezar pronto, concluye, “mejora todos los resultados” y favorece una recuperación más eficaz.