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Julio Manrique estrena ‘El barquer’, un drama sobre la violencia en Irlanda del Norte
Julio Manrique, director del Teatre Lliure, presenta su nueva apuesta para la temporada: ‘El barquer’, del dramaturgo inglés Jez Butterworth. Tras el éxito de ‘Jerusalem’ en 2019, Manrique vuelve a adaptar una obra de Butterworth, considerada uno de los estrenos más esperados en Barcelona.
Un drama rural en Irlanda del Norte
La obra se sitúa en un pueblo de Irlanda del Norte en 1981, durante los años de conflicto entre el IRA y el gobierno británico de Margaret Thatcher. Un hallazgo macabro durante la celebración de la cosecha perturba la vida de la familia Carney, desenterrando las miserias y tragedias de una sociedad marcada por la violencia.
Una producción ambiciosa
Manrique describe ‘El barquer’ como una producción excepcional, posible gracias al apoyo de un teatro público. Con un elenco de 19 actores, que abarca desde los 8 hasta los 79 años, la obra promete ser un gran montaje de más de tres horas de duración.
La tierra como fuente de vida y conflicto
La obra explora la tierra como fuente de vida y, al mismo tiempo, de conflicto. Ambientada en una granja durante el día de la cosecha, ‘El barquer’ refleja cómo la tierra también puede ser origen de violencia, guerra y destrucción.
Un cadáver en el pantano
La trama se inicia con el descubrimiento de un cadáver con una bala en la cabeza en un pantano. Se trata de una persona desaparecida durante los “troubles”, el conflicto armado en Irlanda del Norte, cuando el IRA sospechaba de confidentes de la policía. La escenografía, trabajada con Lluc Castells, busca recrear ese pantano de forma impactante.
La voz de los personajes
Manrique destaca la habilidad de Butterworth para crear personajes con voz propia, que construyen la obra a través de sus diálogos. Los personajes no dan lecciones, sino que se muestran tal como son, permitiendo al espectador reflexionar sobre el conflicto.
Inspiración irlandesa
La obra se inspira en la historia de un tío de Laura Donnelly, pareja de Butterworth y actriz que participó en el estreno original de la obra en Londres. Este tío formó parte de los “desaparecidos” del IRA, casos que salieron a la luz tras los acuerdos de paz del Viernes Santo en 1998.
Sensibilidad y respeto
Manrique elogia la sensibilidad y el respeto con que Butterworth aborda el mundo del republicanismo irlandés. El autor no busca dar lecciones, sino mostrar la historia de alguien que, tras luchar en el IRA, decide abandonar la violencia y formar una familia en el campo. Sin embargo, la violencia vuelve a llamar a su puerta.
Recepción en Londres
‘El barquer’, dirigida por Sam Mendes en su estreno en Londres, fue bien recibida y obtuvo varios premios importantes. Aunque no generó polémica, se dice que el público salía conmovido del teatro.
Posible resonancia en Cataluña
Manrique cree que la obra resonará en Cataluña, donde el proceso independentista ha sido un tema candente. Aunque el caso vasco y el catalán son diferentes, la raíz del problema es la misma: el deseo de independencia de una parte de la población. El tema del estatus de preso político, presente en la obra, también podría generar reflexión.
El factor familiar
La obra muestra cómo los temas políticos pueden afectar a los miembros de una misma familia. Sin embargo, Manrique se muestra cauto al establecer paralelismos con la situación en Cataluña, donde el argumento de “las familias se rompen” fue utilizado, en su opinión, de forma demagógica por algunos políticos.
La música como elemento clave
La música juega un papel importante en la obra, reflejando la importancia de la música en la sociedad irlandesa. Además de canciones propuestas por Butterworth, como temas de Bowie y los Rolling Stones, la producción ha incorporado melodías gaélicas y canciones en vivo.
Un elenco de lujo
El reparto de ‘El barquer’ cuenta con actores como Marta Marco, Roger Casamajor, Ernest Villegas, Mima Riera, Anna Güell y Marc Soler. Manrique describe la elección del reparto como un proceso minucioso, que ha implicado castings y corazonadas.
Dos años al frente del Lliure
Al reflexionar sobre sus dos años como director del Teatre Lliure, Manrique destaca su esfuerzo por mejorar las condiciones laborales del personal. También subraya su apuesta por una programación valiente y diversa, que busca mezclar públicos y ofrecer un teatro como lugar de encuentro.













