
El director deportivo ha dado un paso al frente para analizar la delicada situación del equipo. Aunque lamenta que la suerte con los árbitros no haya acompañado, con goles en el descuento que podrían haber cambiado el rumbo, descarta que sea “una excusa”.
El principal responsable deportivo asume su parte de culpa y enfoca al equipo en el objetivo más inmediato: “Estamos preocupados, pero estamos más ocupados en intentar ganar el partido al Córdoba”.
La autocrítica es clara, señalando los “números horrorosos” en casa como la causa principal de no estar “peleando por arriba”, ya que considera que los resultados como visitante sí habrían permitido al equipo estar en la zona alta de la clasificación.
“Tenemos que tener y asumir responsabilidades, yo el primero”, ha afirmado con contundencia. El director deportivo ha querido dejar claro que desde la propiedad se han recibido “todas las herramientas para desarrollar un proyecto con mejores resultados”, lo que aumenta el nivel de exigencia sobre su figura, el cuerpo técnico y los propios jugadores.
Pese a que “la clasificación es el juez”, el director deportivo ha defendido la calidad del grupo y ha asegurado que tienen “mejor plantilla de lo que la clasificación dice”.
En este sentido, ha elogiado la “calidad humana dentro del vestuario”, la cual ha calificado como “absolutamente impresionante, la mejor en mis 20 años en el fútbol”. Algo parecido esgrimió al ser preguntado por el balance del trabajo de Luis García Tevenet.
“Por supuesto que ha cumplido nuestras expectativas. Tanto en lo metódico como en lo táctico Tevenet es el mejor entrenador que podríamos tener”.
Por todo ello, el mensaje es claro y directo: la reacción debe ser inmediata.
“Es una semana de responsabilidad”, ha subrayado, pidiendo un paso adelante a todo el equipo. El próximo encuentro se convierte en decisivo: “El primer día es ese partido del sábado, que tiene que tener tintes de final, es la única realidad que tenemos que mantenernos en la cabeza”.













