Cáritas defiende la regularización de migrantes y denuncia una “sociedad del desasosiego” en España

Cáritas defiende la regularización de migrantes y denuncia una "sociedad del desasosiego" en España
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Cáritas defiende la regularización de migrantes y denuncia una “sociedad del desasosiego” en España

Cáritas Española ha manifestado su apoyo a la regularización de migrantes impulsada por el Gobierno, rechazando la idea de que las personas en situación de vulnerabilidad sean una carga para la sociedad. “En nuestra sociedad no hay parásitos”, afirmó Manuel Bretón, presidente de la organización, durante la presentación del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social.

Bretón subrayó que agilizar la regularización administrativa, garantizar un empleo digno y el acceso a la vivienda son elementos cruciales para la integración de la población migrante, que enfrenta tasas de exclusión significativamente más altas que los ciudadanos españoles.

Radiografía de la exclusión social en España

El informe FOESSA, elaborado por un amplio equipo de investigadores, revela que España, a pesar de su crecimiento económico y la creación de empleo, está entrando en una “sociedad del desasosiego”. Esta se caracteriza por la precariedad laboral, la exclusión habitacional y el debilitamiento de la clase media.

Según datos de la fundación FOESSA, la exclusión social severa afecta a 4,3 millones de personas en el país. La situación irregular agrava aún más esta problemática, ya que dos de cada tres personas extracomunitarias sin documentación en regla viven en situación de exclusión.

Migración: una realidad estructural y no un problema

En el contexto del anuncio gubernamental sobre la regularización extraordinaria de migrantes, que podría beneficiar a más de 500.000 personas, Bretón defendió la iniciativa y resaltó el papel de Cáritas y de la Iglesia en su promoción.

“La inmigración no es un problema, es una realidad”, enfatizó Bretón. España ha experimentado una transformación, pasando de ser un país emisor a uno receptor de inmigración, con 8,8 millones de personas nacidas en el extranjero, lo que representa un 18,2% de la población total.

El informe FOESSA destaca que la población migrante es fundamental para el crecimiento demográfico y económico del país. Sin embargo, sufren tasas de exclusión mucho mayores, llegando a padecer exclusión severa casi cuatro veces más que las personas de nacionalidad española.

La urgencia de abordar la desigualdad

Frente a las voces que cuestionan la generosidad del sistema de protección social, Bretón respondió contundentemente: “En nuestra sociedad no hay parásitos”. El informe refuta la idea de que las ayudas desincentivan el empleo, demostrando que la mayoría de los hogares en situación de vulnerabilidad buscan activamente trabajo y formación, a pesar de las dificultades burocráticas.

El presidente de Cáritas hizo un llamado al mundo empresarial a asumir el riesgo sistémico de la desigualdad, advirtiendo que “no hay empresas sostenibles en sociedades rotas”. Propuso un cambio de enfoque, pasando de una “ética del buen vecino” a una “ética del buen antepasado”, considerando el impacto de las decisiones actuales en las generaciones futuras.

“La desigualdad es una palabra feísima”, concluyó Bretón, insistiendo en que “no admite ambigüedades: o se combate o se construye”. También recalcó que el IX Informe FOESSA no busca compasión, sino responsabilidad política y social ante una fractura que, de no abordarse, amenaza la cohesión democrática del país.

Más allá de la pobreza monetaria

El IX Informe FOESSA amplía el análisis más allá de la pobreza monetaria, evaluando la exclusión social a través de 37 indicadores agrupados en ocho ámbitos, incluyendo empleo, vivienda, salud, educación y relaciones sociales. “No es solo una fotografía, es un vídeo”, explicó Bretón, refiriéndose al seguimiento de tendencias a lo largo de décadas, como el declive de la clase media.

Cáritas denuncia la normalización de la precariedad laboral, que afecta a casi la mitad de la población activa. “Me creo los datos del Gobierno sobre la mejora del empleo, pero no constituye una protección general“, afirmó el presidente de Cáritas, recordando que “la mitad de las personas que acuden a Cáritas son trabajadores”.

La vivienda se presenta como otro factor clave de exclusión. Uno de cada cuatro hogares enfrenta problemas de acceso a una vivienda digna, en un país que, paradójicamente, lidera Europa en viviendas vacías y secundarias. “Hace veinte años nadie habría imaginado esta emergencia habitacional”, señaló Bretón, recordando que España es el país europeo donde los jóvenes tardan más en independizarse.

Juventud e infancia: los más afectados

El informe presta especial atención a la infancia y la juventud, identificándolas como las grandes perdedoras del modelo actual. La precariedad laboral, la temporalidad, los bajos salarios y los altos precios de la vivienda alimentan una sensación de pesimismo generalizado, según denuncia la ONG.

“Estamos creando una generación que va a vivir peor que sus padres”, advirtió Bretón, un fenómeno inédito en la historia reciente del país.

FOESSA también cuestiona el relato meritocrático, señalando que el origen familiar tiene hoy un peso mayor que el esfuerzo individual. El estudio argumenta que la movilidad social se ha estancado y el ascenso social ya no funciona como una promesa colectiva, lo que erosiona el contrato social y la confianza en el sistema.

A estas brechas se suman otras de género, generacional y digital. A pesar de la “revolución laboral femenina”, las mujeres siguen asumiendo la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados, especialmente en familias monoparentales encabezadas por mujeres, uno de los rostros más visibles de la exclusión.