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Gatos medievales: una fascinación inesperadamente moderna
Los gatos, protagonistas de innumerables vídeos virales en la actualidad, ya despertaban fascinación en la Edad Media. Una exposición en el Walters Art Museum de Baltimore, titulada *Paws on Parchment*, explora esta relación histórica entre felinos y humanos, revelando cómo estos animales eran parte integral de la vida cotidiana en tiempos medievales.
Huellas felinas en pergaminos antiguos
La muestra toma como punto de partida un documento flamenco del siglo XV marcado accidentalmente por las huellas de un gato que caminó sobre el pergamino recién escrito. Este detalle fortuito simboliza la conexión duradera entre el pasado y el presente, mostrando que la fascinación por los gatos no es un fenómeno moderno.
Durante la Edad Media, los gatos eran esenciales en los hogares por su **habilidad para cazar ratones y proteger los alimentos**. Las enciclopedias de la época los describían como cazadores de precisión, cruciales para la higiene y la conservación de los bienes. Sin embargo, su agilidad y capacidad de ver en la oscuridad también alimentaban historias que los situaban entre lo práctico y lo sobrenatural.
Los gatos en diferentes culturas medievales
La exposición reúne piezas de diversas culturas que ilustran esta dualidad. Se exhibe una versión turca del siglo XIII de *Wonders of Creation*, que incluye un gato negro entre plantas, así como un libro de evangelios armenio del siglo XVII encargado por Napat, quien incorporó figuras felinas para honrar a su familia y posiblemente a sus propias mascotas.
También se presenta un manuscrito asiático del siglo XV con ilustraciones en acuarela que reflejan el afecto hacia estos compañeros de cuatro patas. En el arte cristiano medieval, la pintura *Madonna y el Niño con un gato*, del siglo XV, muestra al niño Jesús junto a un felino, una imagen inspirada en una leyenda sobre una gata que dio a luz en el pesebre de Belén.
El respeto por los gatos en el mundo islámico
La exposición también destaca que en el **mundo islámico el respeto por los gatos estaba profundamente arraigado**. El **profeta Mahoma** los apreciaba por su limpieza y compañía, y el **sultán Baybars** incluso creó un jardín en El Cairo para cuidar de los animales callejeros.
Una conexión a través de los siglos
El hallazgo del manuscrito flamenco con huellas de gato, realizado por el equipo del Walters Art Museum, sirve como hilo conductor de la exposición. Este detalle permite conectar con gestos que siguen siendo familiares siglos después: un gato curioso que interrumpe un trabajo y deja su firma involuntaria sobre el papel.
La exposición, que estará abierta hasta el 22 de febrero de 2026, demuestra que la relación entre humanos y gatos no ha cambiado tanto a lo largo del tiempo. Desde los manuscritos hasta los vídeos virales, su presencia sigue marcando a los humanos con la misma naturalidad.













