Regularización Migratoria: Un Mínimo Correctivo a un Sistema Injusto

Regularización Migratoria: Un Mínimo Correctivo a un Sistema Injusto
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Regularización Migratoria: Un Mínimo Correctivo a un Sistema Injusto

La reciente regularización aprobada por el gobierno español representa una corrección mínima a un sistema que perpetúa la irregularidad en la vida de muchas personas. Estas personas trabajan limpiando, cuidando, encadenando empleos temporales sin derechos, creciendo en el país sin la documentación necesaria e incluso evitando la atención médica por temor.

La irregularidad afecta a quienes llegan a España huyendo de la violencia, la pobreza, la persecución política, los conflictos armados o el impacto del cambio climático. Regularizar a 500,000 personas pone en evidencia un modelo migratorio injusto, diseñado para la exclusión, que seguirá generando irregularidad en el futuro si no se reforman las leyes que la producen.

Lo que la Regularización NO Cambia

Aquellos que critican esta regularización, influenciados por teorías conspirativas y desinformación, deben saber que esta medida no elimina los instrumentos racistas y violentos de la normativa actual. No terminará con las redadas racistas, los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), los requisitos imposibles de la ley de extranjería, las devoluciones en caliente, la exclusión sanitaria o la expulsión burocrática que impide el acceso a ayudas básicas.

La Importancia de la Regularización

Para quienes defienden sociedades libres de odio, esta regularización, aunque limitada y temporal, reconoce derechos que el sistema había negado a los migrantes. Significa la posibilidad de empadronarse, trabajar con derechos, alquilar sin chantajes y acceder a la atención médica. Sin embargo, no implica un cambio de modelo ni la implosión del sistema, sino un cortafuegos frente a la violencia institucional que supone vivir en situación irregular.

Un Negocio Lucrativo

Para el bando antiinmigración, esta regularización es una mala noticia, no solo por razones ideológicas, sino también económicas. La irregularidad es un negocio para propietarios que alquilan habitaciones insalubres a precios abusivos, empleadores que imponen jornadas interminables sin contrato en hostelería, agricultura y cuidados, y modelos de negocio basados en la miseria. La irregularidad excluye y empobrece, pero también genera beneficio, patrimonio y poder para quienes la utilizan.

Es una herramienta de dominación.

Miedo a Perder Privilegios

Es importante analizar a quién beneficia la rápida difusión de mensajes contra la regularización, datos falsos, declaraciones fuera de contexto y simplificaciones interesadas. No se trata de miedo a un reemplazo o una invasión, sino de miedo a perder un privilegio. La incomodidad reside en que una medida tan limitada genera tanto odio porque durante mucho tiempo se ha aceptado que parte de la población viva sin derechos para que el resto funcione.

La regularización no rompe un modelo migratorio injusto, pero obliga al Estado a asumir parcialmente su responsabilidad de reconocer derechos a quienes son parte de la sociedad.