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Polémica en Francia por “vagones sin niños” en trenes públicos
La Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF) ha generado controversia con el lanzamiento de una nueva categoría de viaje “premium” que excluye a menores de 12 años. La medida, que busca garantizar el “máximo confort” a bordo, ha desatado un debate sobre el lugar de los niños en los espacios públicos y el transporte.
La controversia inicial y la rectificación de la SNCF
El podcast *Les Adultes de Demain* denunció la exclusión de los menores de esta nueva clase, señalando que la SNCF cedía a la tendencia “no kids” en lugar de crear espacios adaptados para niños. Inicialmente, la empresa justificaba la medida para garantizar la tranquilidad de los viajeros *premium*.
Ante la ola de críticas, la SNCF modificó su mensaje, indicando que el espacio tranquilo era accesible a partir de los 12 años y que los más pequeños eran bienvenidos en el resto del tren. Posteriormente, la compañía retiró toda referencia a las condiciones de acceso de menores de su sitio web, aunque las normas de venta siguen siendo las mismas, no ofreciendo el billete Optimum Plus a menores de 12 años.
Reacción de la SNCF y debate público
La directora de la oferta TGV-Inoui de SNCF Voyageurs, Gaëlle Babault, intentó aclarar la situación en un video, afirmando que los niños no están excluidos de los trenes de alta velocidad y que la clase Optimum, dirigida a profesionales, solo representa el 8% de las plazas disponibles de lunes a viernes.
Sin embargo, la polémica persistió, generando reacciones de personalidades públicas. La Alta Comisionada para la Infancia, Sarah El Haïry, criticó la sensación de que la comodidad de los adultos pasa por la ausencia de niños y lamentó la falta de equipamientos destinados a las familias en los trenes.
Demandas por espacios “kids-friendly”
El Haïry cuestionó la ausencia de vagones con pasillos más amplios, espacios lúdicos para niños y áreas de almacenamiento adaptadas para coches de bebé y equipaje familiar. El adjunto de la Defensora del Pueblo, Éric Delemar, alertó sobre el costo humano y psicológico de la estigmatización de la juventud.
Reacciones políticas y propuesta legislativa
Políticos de diversos partidos también criticaron la propuesta de la SNCF. La diputada Sarah Legrain la calificó como un “gran paso atrás para la igualdad”, mientras que el presidente de Los Republicanos, Bruno Retailleau, denunció que excluir a los niños es excluir el futuro.
La polémica llegó a la Asamblea Nacional, donde se presentó una proposición de ley para prohibir la exclusión de los niños en lugares y servicios abiertos al público. La propuesta busca establecer que la edad no puede justificar una prohibición de acceso.
El precio de los billetes y la estrategia tarifaria
El debate también puso de manifiesto el precio de los billetes, que muchos consideran una barrera para que las familias viajen en tren. Asociaciones como Familles rurales han denunciado que, en muchos casos, el avión o el coche resultan alternativas más asequibles.
Se critica la estrategia de la empresa estatal de fragmentar la oferta para obtener el máximo rendimiento económico, ofreciendo ventajas y restringiendo servicios en las diferentes gamas. Así, los viajeros de tarifas altas obtienen la posibilidad de cambiar sus billetes sin gastos de última hora y servicios a bordo, además de la “comodidad exclusiva” de no compartir el viaje con niños.
Sindicatos ferroviarios han denunciado esta “trayectoria business”, señalando que los resultados financieros de la SNCF se deben al aumento significativo del precio de los billetes, lo que dificulta el acceso a este medio de transporte para muchas personas.













