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La Clave para una Larga Vida de tu Automóvil: Más Allá de la Marca y la Suerte
La durabilidad de un coche no es solo cuestión de buena fortuna o de la marca que lo fabricó. Los hábitos del conductor al volante son determinantes en la vida útil del vehículo. Aunque muchos atribuyen los fallos prematuros a la obsolescencia programada, los expertos señalan que, en realidad, se deben a descuidos y malas costumbres que terminan afectando la salud mecánica del automóvil.
El Motor: Corazón del Vehículo y Punto Crítico
Uno de los aspectos más importantes es la forma en que se utiliza el motor. La gestión de las revoluciones juega un papel fundamental.
Conducir constantemente con marchas largas a baja velocidad ejerce una presión excesiva sobre los componentes internos, reduciendo su vida útil. Por otro lado, revolucionar demasiado el motor implica un esfuerzo innecesario que también debe evitarse.
Los especialistas recomiendan mantener el régimen de giro alrededor del 75% del par máximo del motor. Esto permite encontrar un equilibrio entre rendimiento y conservación.
El Arranque: Un Momento Crucial
El momento del arranque es vital. Aunque los coches modernos están listos para circular poco después de encenderse, es un error común abusar del ralentí en parado.
Esto obliga a la mecánica a trabajar en seco y dificulta que el aceite alcance la temperatura óptima para lubricar.
La Importancia de los Fluidos y el Mantenimiento
La gestión de los fluidos, especialmente del aceite, es otro punto crítico. Algunos expertos cuestionan la extensión de los plazos de cambio de aceite que recomiendan algunas marcas, argumentando que responden más a estrategias comerciales que a la protección del motor.
Se recomienda una postura preventiva, sustituyendo el aceite mineral cada 5.000 kilómetros o el sintético antes de los 11.000. Consideran esto una inversión que evita averías mayores.
Mantenimiento Constante: La Clave para Evitar Problemas
Además, es fundamental revisar los niveles de líquidos y respetar las revisiones periódicas. Ignorar los plazos es “una lenta sentencia de muerte” para el vehículo.
Transmisión y Embrague: Atención a los Detalles
El desgaste prematuro también se manifiesta en la transmisión y el embrague, debido a gestos inconscientes.
Utilizar el pedal del embrague como reposapiés o mantenerlo pisado en los semáforos genera fricciones y holguras que dañan el sistema.
Un hábito similar ocurre con la palanca de cambios. Apoyar la mano constantemente sobre ella, junto con la mala costumbre de no marcar correctamente el recorrido de las marchas, daña la timonería y el selector.
Conducción Suave y Uso Correcto de los Mandos
En resumen, la suavidad en la conducción y el uso exclusivo de los mandos cuando son estrictamente necesarios son los pilares para que un coche cumpla su ciclo de vida sin sorpresas desagradables en el taller.
Siguiendo estas recomendaciones, no solo se ahorrará dinero en reparaciones, sino que también se asegurará de que el vehículo alcance su máximo potencial de servicio.













