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¿Puede un cristiano practicar yoga? Un análisis desde la fe
La ansiedad afecta al 6,7% de la población española, un porcentaje similar al de la depresión, lo que subraya la creciente necesidad de bienestar emocional. Ante esto, muchos recurren al yoga, practicado semanalmente por el 12% de los españoles, según un estudio de Reebok.
El yoga: ¿solo ejercicio o algo más?
En Occidente, el yoga se ve como ejercicio físico para mejorar la flexibilidad y reducir el estrés. Sin embargo, en su origen hindú, busca la “unión” con lo divino (Brahman). La palabra “yoga” significa “unión” en sánscrito, reflejando este objetivo espiritual.
Advertencias de la Iglesia Católica
La Iglesia Católica no condena directamente el yoga, pero advierte sobre su potencial impacto espiritual.
El documento *Orationis Formas* de 1989, firmado por el Cardenal Ratzinger (Benedicto XVI), señala que las técnicas orientales de meditación, incluido el yoga, pueden entrar “en conflicto con la oración cristiana” y, sin discernimiento, llevar al “relativismo espiritual” y alejar de Cristo.
La Iglesia subraya la importancia de mantener a Jesucristo como el único camino a Dios. En el yoga, la búsqueda espiritual se centra en la unidad con lo divino sin la mediación de Cristo, una diferencia fundamental con la oración cristiana. Para un cristiano, Jesús es el Hijo de Dios y único mediador.
Mantras y energías: puntos de preocupación
El uso de mantras como el “Om”, invocaciones a deidades hindúes o energías cósmicas, es otra preocupación. Para los cristianos, invocar espíritus o deidades externas se considera arriesgado y podría abrir puertas a la idolatría.
El yoga también enseña sobre los chakras, centros de energía a lo largo de la columna vertebral, y la energía kundalini, que se busca “despertar”.
Estos conceptos son ajenos a la teología cristiana.
Meditación trascendental y autohipnosis
La meditación trascendental, que busca vaciar la mente, también genera debate. La Iglesia enseña que la oración cristiana no busca vaciar la mente, sino elevarla a Dios, siendo un diálogo personal con Él.
Algunos críticos sugieren que las técnicas de meditación y respiración del yoga pueden inducir a la autohipnosis, desconectando de la realidad. La Iglesia advierte que esta introspección puede llevar a una espiritualidad egocéntrica, alejando de la comunión con Dios.
Beneficios físicos vs. riesgos espirituales
A pesar de las advertencias, la Iglesia no se opone a la práctica del yoga como ejercicio físico.
Médicos del Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de EE.UU. señalan que puede reducir la presión arterial, disminuir el estrés, mejorar la coordinación y facilitar la digestión.
El debate sobre la compatibilidad entre el yoga y la fe cristiana es delicado. Si bien ofrece beneficios físicos y psicológicos, la Iglesia advierte sobre los peligros espirituales si se practica sin discernimiento.
La decisión final recae en cada cristiano, quien debe sopesar los riesgos y beneficios según su fe y conciencia. La búsqueda de paz es legítima, pero la Iglesia recuerda que la verdadera paz se encuentra en la comunión con Dios.













