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RESTAURADO EL HISTÓRICO MANTO DEL “CAPELLÁN MATA” DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
La Basílica de la Virgen de los Desamparados de Valencia ha presentado la restauración del histórico manto conocido como “Capellán Mata”, una pieza de gran valor sentimental e histórico para la ciudad.
Un manto con historia
Confeccionado en 1915, este manto tiene una significación especial, ya que fue el que portó la imagen original de la Mare de Déu en su regreso a la Basílica en 1939, después de permanecer resguardada en el Ayuntamiento de Valencia durante la Guerra Civil. A lo largo de los años, ha sido utilizado en numerosas ocasiones tanto por la imagen original como por la procesional, consolidándose como un símbolo de devoción. Su importancia es tal que el artista Ramón Stolz lo inmortalizó en 1934 en el lienzo bocaporte que protege el Altar Mayor de la Basílica.
Un proceso de restauración minucioso
Los trabajos de restauración, financiados por la Corte de Honor de la Virgen, se extendieron durante ocho meses y fueron realizados en un taller de Málaga bajo la dirección del restaurador Sebastián Marchante. La presentación oficial del manto restaurado tuvo lugar en el Camarín de la Virgen, con la presencia de destacadas personalidades eclesiásticas y miembros de la Archicofradía de la Virgen y la Hermandad de Seguidores.
El objetivo principal de la intervención fue devolver al manto su aspecto original y estabilizar sus componentes, ya que presentaba un estado de conservación deficiente, con roturas y desgastes significativos en la tela y los bordados.
La zona que sujeta la pieza a los hombros de la imagen era la más deteriorada debido al peso, y los hilos de oro y plata habían perdido material en varias áreas.
Recuperando la esencia original
El proceso de restauración se inició con un exhaustivo estudio de la obra, analizando su técnica de confección y estado. La documentación fotográfica histórica fue fundamental para restablecer los patrones originales de 1915. Bajo las telas añadidas en restauraciones anteriores, se encontraron restos del tisú original, que sirvieron de base para confeccionar un nuevo tejido de piqué de tisú de plata con características idénticas de hilo y trama, sobre el cual se colocaron los bordados originales.
Origen y características del manto
El origen del manto se remonta a la voluntad testamentaria del capellán mayor Germán Mata, quien legó diez mil pesetas para la confección de “un rico manto para la Santísima Virgen”. Su elaboración fue encargada a la escuela de bordado de la Casa de Beneficencia.
Según Néstor Olucha, director del Museo Mariano (MUMA), el manto se salvó de los saqueos de la guerra porque “se encontraba en un taller restaurándose y cuando terminó este proceso de restauración coincidió con el fin de la guerra”.
El diseño del manto responde a un estilo neoclásico, con una moldura que bordea el perímetro y hojarascas en forma de flor de lis en la parte central. En los laterales destacan los escudos de Valencia y de España. La pieza está bordada en realce con hilo de oro y de plata sobre el tisú y adornada con perlas y cristal.
Un símbolo de devoción a la vista del público
Tras la guerra, el manto fue colocado a la Virgen para su salida del edificio consistorial en mayo de 1939. Años más tarde, en octubre de 1954, la imagen procesional de la Virgen fue llevada a Zaragoza para la consagración de España al Inmaculado Corazón de María, portando este mismo manto.
Ahora, el manto restaurado estará expuesto durante algunos meses en el Museo Mariano de la Virgen de los Desamparados (MUMA), hasta el próximo mes de abril.
Además, se ha anunciado que la Virgen lucirá este manto en la procesión general en la próxima festividad de la Mare de Déu, recuperando así una imagen histórica para la ciudad.













