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REVELAN TRATAMIENTOS LETALES PARA ENFERMOS DE LEPRA EN LA EDAD MEDIA
La lepra, causada por la bacteria *Mycobacterium leprae*, era una enfermedad devastadora que no solo deformaba el cuerpo, sino que también aislaba a las personas, marcándolas con un estigma social. Se transmitía por contacto prolongado con secreciones nasales o gotas respiratorias, y sus síntomas más comunes incluían úlceras, pérdida de sensibilidad en las extremidades y deformidades faciales. Esto alimentaba el miedo y el aislamiento, llevando a los enfermos a ser recluidos en leproserías.
Descubren rastros de mercurio en restos de antiguas leproserías
Un estudio publicado en *Journal of Archaeological Science* analizó restos humanos de dos leproserías medievales: St Leonard’s, en Peterborough, y St Thomas d’Aizier, en Normandía. Los investigadores examinaron muestras de cálculo dental y suelo, identificando concentraciones de mercurio, sustancia utilizada como tratamiento en la época. Los resultados mostraron que las personas enterradas en estos lugares tenían niveles de mercurio significativamente más altos en sus dientes, en comparación con individuos de cementerios sin casos de lepra, indicando exposición durante la vida.
Las mayores concentraciones se encontraron en individuos con signos óseos de lepra lepromatosa, una forma avanzada de la enfermedad. En la leprosería francesa, los restos de dos personas enterradas en la capilla mostraron los valores más altos. Los análisis confirmaron que el mercurio provenía de tratamientos aplicados al cuerpo, posiblemente mediante ungüentos o inhalaciones, y quedó atrapado en el cálculo dental.
El equipo analizó 76 muestras de cálculo dental y 45 de suelo mediante técnicas de alta sensibilidad, descartando la contaminación posterior al entierro. Los valores de mercurio en el cálculo dental variaban entre 0,11 y 9,7 mg/kg, una diferencia notable respecto a las sepulturas sin lepra. La relación entre el mercurio presente en el cálculo y el detectado en el suelo fue mínima, confirmando que la sustancia se incorporó durante la vida.
El mercurio: una peligrosa “purga” medieval
En la medicina medieval, el mercurio, conocido como azogue, se usaba por sus supuestos efectos purgantes para limpiar la sangre o la piel, a pesar de su toxicidad. Los médicos creían que eliminaba los humores dañinos del cuerpo, extendiendo su uso a enfermedades cutáneas.
En el caso de la lepra, los tratamientos con mercurio eran agresivos, causando daños neurológicos y renales. Sin embargo, la falta de alternativas y la naturaleza incurable de la enfermedad impulsaron su empleo como último recurso. La lepra transformó la organización social en la Edad Media. Las leproserías, financiadas por instituciones religiosas, servían como espacios de aislamiento y caridad, donde el cuidado espiritual se unía a intentos rudimentarios de tratamiento, basados en la teoría humoral. La identificación de mercurio en los restos humanos confirma que los enfermos recibían atención médica activa, aunque sus efectos fueran devastadores.
El cálculo dental: una ventana al pasado médico
El estudio demuestra que el cálculo dental es una herramienta eficaz para detectar sustancias medicinales antiguas, conservando trazas de los elementos a los que una persona estuvo expuesta, lo que permite reconstruir sus tratamientos y su vida cotidiana. Los autores señalan que el hallazgo constituye la primera prueba del uso de mercurio con fines terapéuticos contra la lepra entre los siglos XI y XVI.
Con ello, la bioarqueología revela una paradoja: en su intento por curar, la medicina medieval expuso a los enfermos a remedios que aceleraban su deterioro.













