
Noticia Relacionada estandar Si A la caza de destinos en peligro de extinción: «El Ártico ha creado adicción» Isabel Miranda Despega el polémico ‘turismo de última oportunidad’: el afán de llegar a lugares antes de que se degraden o masifiquenLuego le llegó la llamada del África negra y, en ‘Viaje al país de las almas’, nos habla del animismo y de los fenómenos de posesión. Es entonces cuando aparece ‘Los árabes del mar’ , ese homenaje a los árabes que exploraron África, donde en cierta manera se enfrentaron dos maneras diferentes de concebir el mundo.
Con ‘Socotra, la isla de los genios’ parece que cerraba con un círculo la aventura de los marinos árabes pero toda una vida dedicada a los árabes y África necesitaba de una reflexión de sus obsesiones: ‘El impulso nómada’ fue su título, seguido de una segunda parte, ‘Viaje a un mundo olvidado’. Ahora sí que el círculo se cerraba y además prodigaba los dones del conocimiento de uno mismo.Leyenda de SimbadDe ahí, creo yo, la pertinencia de este libro que puede ser calificado de libro de viajes, pero siempre que otorguemos a éste la cualidad de conocimiento que conlleva.
El tema, desde luego, es un tema legendario pero ya ha pasado a convertirse en fantasmagórico, más cerca de la leyenda de Simbad , que se originó en Egipto, pasó impregnada por la ‘Odisea’ y con elementos persas e hindúes terminó en el siglo XVIII incorporado a ‘Las mil y una noches’, leyenda que es un resumen de los viajes de los marinos árabes por el Índico. El autor recala en Suakin , una polvorienta ciudad que fue una de las más ricas de África debido al comercio generado por los árabes y que el Imperio británico afeó definitivamente construyendo Port Sudan.
El autor recala allí y quiere perderse en el Yemen, que forma parte del origen de esta leyenda marítima. Dimitri, un griego más árabe que Harum al-Rashid, y que conoce en Port Sudan, le sirve de guía durante todo el camino igual que a nosotros Esteva mientras leemos el libro, un libro que hace que la actualidad de hoy día en la zona sea aún más fantasmagórica si cabe.













