ASTEROIDE 2024 YR4: DE AMENAZA PARA LA TIERRA A POSIBLE IMPACTO LUNAR HISTÓRICO

ASTEROIDE 2024 YR4: DE AMENAZA PARA LA TIERRA A POSIBLE IMPACTO LUNAR HISTÓRICO
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ASTEROIDE 2024 YR4: DE AMENAZA PARA LA TIERRA A POSIBLE IMPACTO LUNAR HISTÓRICO

Inicialmente catalogado como “potencialmente peligroso” debido a su órbita que cruza la de la Tierra, el asteroide 2024 YR4, detectado por el sistema ATLAS en Chile a finales de 2024, ha generado una intensa actividad científica. Con un diámetro estimado en un principio de 55 metros, comparable a la altura de la Torre de Pisa, los cálculos iniciales indicaban una probabilidad de colisión con nuestro planeta superior al 3,1% en diciembre de 2032.

Descartado el peligro para la Tierra

La situación dio un giro radical tras observaciones realizadas con el Telescopio Espacial James Webb (JWST). A finales de febrero de 2025, tras cinco horas de observación continua, los expertos descartaron por completo el riesgo de impacto contra la Tierra durante al menos los próximos cien años. La capacidad del Webb para detectar el calor emitido directamente por el asteroide, gracias a su visión infrarroja, fue crucial para refinar su órbita.

Un posible impacto lunar en el horizonte

Sin embargo, la atención de los astrónomos se ha desplazado ahora hacia una posible colisión con la Luna.

Las observaciones del 26 de marzo de 2025 revelaron que 2024 YR4 mide aproximadamente 60 metros de diámetro, un poco más grande de lo que se pensaba. Además, se determinó que su superficie es rocosa y menos reflectante, tratándose de un asteroide de tipo S (rico en silicatos) con forma aplanada y una rotación de 19,46 minutos.

Los análisis más recientes indican una probabilidad de impacto lunar que oscila entre el 2% y el 4,3%. Si se confirma este choque, podríamos presenciar el primer gran impacto lunar observable en directo por la humanidad moderna.

Consecuencias de la colisión lunar

De producirse la colisión el 22 de diciembre de 2032, se generarían:

  • Un cráter de aproximadamente 1.200 metros de diámetro y hasta 260 metros de profundidad.
  • Un destello luminoso similar al brillo de Júpiter.
  • La expulsión de hasta 10.000 toneladas de material lunar al espacio.
  • Una energía equivalente a seis millones de toneladas de TNT (unas 400 veces la bomba de Hiroshima).
  • Un terremoto lunar de magnitud cercana a 5.0.

Lluvia de meteoros y riesgos para satélites

Investigaciones sugieren que fragmentos lunares podrían alcanzar la velocidad de escape y desplazarse hacia el espacio cercano a la Tierra, generando una espectacular lluvia de meteoros visible desde Sudamérica, norte de África y la península arábiga, con picos de millones de meteoros por hora. Además, aumentaría el riesgo de colisiones para satélites debido al incremento de escombros orbitales.

Una oportunidad científica única

A pesar de los riesgos, la comunidad científica considera este posible impacto como una oportunidad irrepetible.

Permitiría observar en tiempo real cómo se forma un cráter lunar, estudiar la física de impactos espaciales sin atmósfera, analizar ondas sísmicas del interior lunar y obtener hasta 400 kilogramos de muestras lunares.

La próxima ronda de observaciones del JWST, programada para mayo de 2025, será crucial para determinar con precisión si el 22 de diciembre de 2032 marcará una fecha histórica en la superficie lunar. Se debate incluso la posibilidad de una misión de desvío similar a DART, aunque esto eliminaría una oportunidad científica sin precedentes para revolucionar nuestra comprensión del Sistema Solar y mejorar las estrategias de defensa planetaria.