VIAJAR SIN MOVERSE: LA PARADOJA DEL MOVIMIENTO CÓSMICO

VIAJAR SIN MOVERSE: LA PARADOJA DEL MOVIMIENTO CÓSMICO
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VIAJAR SIN MOVERSE: LA PARADOJA DEL MOVIMIENTO CÓSMICO

¿Es posible viajar sin salir de casa? Esta pregunta, aparentemente contradictoria, es el punto de partida de una reflexión sobre la naturaleza del viaje y nuestra relación con el movimiento, explorada por el divulgador Sergio Parra.

Xavier de Maistre: El Viajero Inmóvil

Parra introduce la figura de Xavier de Maistre, un escritor francés del siglo XVIII con aversión a los desplazamientos. Tras una serie de incidentes desafortunados en sus viajes, De Maistre optó por una solución radical: escribir un libro de viajes sin abandonar su habitación. El resultado fue una detallada exploración de su propio espacio personal, una obra que, según Parra, fue un éxito gracias a la capacidad de observación del autor.

De Maistre demostró que la aventura puede encontrarse en la mirada, en la capacidad de apreciar los detalles que nos rodean.

“A veces, los pequeños detalles del día a día pueden ser muy interesantes si tienes ojos para verlos”, afirma Parra, defendiendo una filosofía del viaje que prioriza la experiencia sobre la distancia.

Fred Finn: El Récord Guinness de Kilómetros Recorridos

En el extremo opuesto a la inmovilidad de De Maistre se encuentra Fred Finn, poseedor del récord Guinness por haber viajado más que nadie en la Tierra. Finn ha recorrido 24 millones de kilómetros, una distancia equivalente a 31 viajes de ida y vuelta a la Luna, visitando 150 países. Gran parte de su récord se debe a sus 718 vuelos en el Concorde, el avión supersónico, y sus 2.000 cruces del Atlántico entre Londres y Nueva York.

La Velocidad Oculta: Un Viaje Cósmico Constante

Sin embargo, la revelación más sorprendente es que todos somos viajeros incansables, incluso en reposo. “Aunque no te muevas de la cama y aunque no te muevas del sofá, estás viajando a una velocidad que es imposible de imaginar”, asegura Parra.

Este viaje cósmico se compone de varios movimientos simultáneos.

La Rotación de la Tierra

El primero es la rotación de la Tierra sobre su propio eje, a una velocidad de 1.275 kilómetros por hora. Aunque no lo percibimos, esta velocidad supera la de cualquier avión comercial. La razón por la que no notamos este movimiento es que todo a nuestro alrededor, incluyendo el aire y la atmósfera, se mueve con nosotros.

La Órbita Alrededor del Sol

Además, la Tierra orbita alrededor del Sol a 107.280 kilómetros por hora, o 30 kilómetros por segundo. A esta velocidad, podríamos viajar de Madrid a Nueva York en solo tres minutos.

El Movimiento del Sistema Solar y la Vía Láctea

Pero la cosa no termina ahí.

El sistema solar se desplaza por la galaxia a 792.000 kilómetros por hora, y nuestra galaxia, la Vía Láctea, se mueve a 2,1 millones de kilómetros por hora, o 600 kilómetros por segundo. Estas cifras astronómicas demuestran que el reposo absoluto no existe.

En conclusión, simplemente por estar tumbados en la cama, estamos viajando a velocidades inimaginables, convirtiendo el acto de descansar en la mayor de las aventuras espaciales, sin necesidad de movernos un solo centímetro.