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Yoga Oncológico: Un Camino de Bienestar para Pacientes con Cáncer
Un diagnóstico de cáncer a los 26 años transformó la vida de Adriana Jarrín Morán, impulsándola a especializarse en yoga oncológico. Como presidenta de la Red Internacional de Yoga Oncológico, Jarrín comparte cómo esta práctica ayuda a los pacientes a sobrellevar la enfermedad.
Un Diagnóstico Inesperado
Jarrín recuerda el momento en que su cuerpo se sintió como un “territorio desconocido”. El diagnóstico de cáncer, inesperado a los 26 años, alteró sus planes de vida y generó la sensación de traición del propio cuerpo. El desafío, según Jarrín, es “empezar a relacionarnos de la mejor manera con lo que nos está sucediendo”.
¿Qué es el Yoga Oncológico?
El yoga oncológico no se parece a las posturas exigentes que se ven en redes sociales.
Es una práctica adaptada que se centra en el “movimiento consciente en combinación con la respiración”. Su efecto fisiológico directo es la relajación del sistema nervioso, contribuyendo a la rehabilitación física de las secuelas de cirugías y tratamientos.
Más Allá de lo Físico: Acompañamiento y Empatía
Uno de los mayores retos durante el cáncer son los días de baja energía. El yoga sensible al trauma busca acompañar a la persona “en el lugar que se encuentra”, utilizando movimientos suaves para fomentar una actitud más receptiva.
La postura corporal influye directamente en la emocionalidad. El objetivo no es forzar un estado de ánimo, sino empatizar y ofrecer recursos para transformar la sensación. Se trata de “empatizar con la situación y, a partir de ahí, buscar recursos que le permitan a la persona transformar esta sensación”, explica Jarrín.
Gestionando el Miedo y el Estrés
El miedo es una emoción natural ante un diagnóstico que cuestiona la idea de la muerte y la forma en que vivimos.
El yoga oncológico despierta recursos que se consolidan en las sesiones y se aplican en la vida cotidiana, como las rutinas médicas. Técnicas como la respiración o el tacto compasivo se pueden practicar en la sala de espera para afrontar las pruebas con mayor calma.
Esta preparación es crucial, ya que “muchas veces las personas están tan estresadas que a veces ni escuchan lo que el médico o el oncólogo les está explicando”. Estas técnicas corporales ayudan a relajar el sistema y a adoptar una actitud diferente, influyendo a nivel físico, emocional, psicológico y conductual.
‘Yoga en Tiempos de Cáncer’: Un Libro para Pacientes y Cuidadores
Adriana Jarrín ha plasmado su conocimiento en el libro ‘Yoga en tiempos de cáncer’. Su propuesta pone “en el centro a la persona”, complementando el enfoque de la medicina en tratar la enfermedad.
La forma de afrontar el proceso depende de factores como los recursos económicos, sociales o el apoyo familiar. El yoga, en este sentido, es un complemento, no un sustituto del tratamiento.
En resumen, Jarrín define su enfoque con la frase: “La medicina a la camilla y la persona a la esterilla”. El libro, con la participación de especialistas en oncología, psicooncología y trauma, también está dirigido a los cuidadores, quienes sufren un importante desgaste físico y emocional.
Opciones Online y la Importancia de la Guía Profesional
Para quienes no pueden salir de casa, las clases online son una excelente alternativa. Jarrín subraya la importancia de contactar con un profesional especializado que ofrezca los recursos adecuados.













