Disminuye la desigualdad y la pobreza infantil en España: Mínimos desde 2008

Disminuye la desigualdad y la pobreza infantil en España: Mínimos desde 2008
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Disminuye la desigualdad y la pobreza infantil en España: Mínimos desde 2008

La pobreza y la desigualdad continúan su tendencia a la baja en España. Datos de 2025, basados en las rentas del año anterior, revelan que la población con ingresos por debajo del umbral de la pobreza se redujo al 19,5%, marcando el nivel más bajo desde 2008, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada por el INE. La brecha entre los más ricos y los más pobres también se ha縮小 al mínimo desde la crisis financiera, y la pobreza infantil, aunque sigue siendo alta (28,4%), finalmente muestra una disminución, frenando las тенденции al alza de los últimos años.

En general, los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 son positivos. Se observa una mejora en prácticamente todos los indicadores, incluyendo la pobreza, la carencia material severa, la pobreza energética y las dificultades para pagar la vivienda, problemáticas que habían aumentado en los últimos años.

Es importante recordar que en España, la pobreza se mide de forma relativa, comparándola con el nivel de vida general de la sociedad. La tasa AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion) mide la pobreza monetaria (ingresos por debajo del 60% de la mediana) y otras dificultades económicas, como la intensidad laboral y la carencia material y social severas.

Según la nueva definición AROPE, la población en riesgo de pobreza y exclusión en España disminuyó una décima el año pasado, situándose en el 25,7%. Los hogares con carencia material severa se redujeron del 8,2% al 7,6%, mientras que los hogares con baja intensidad laboral se mantuvieron estables en el 8%.

La desigualdad de renta entre los más ricos y los más pobres también continúa disminuyendo, alcanzando nuevos mínimos en la serie histórica que comenzó en 2008. El indicador que compara la renta del 20% más rico con la del 20% más pobre muestra una caída de la brecha hasta 5,2, dos décimas menos que el año anterior.

El índice de Gini, otro indicador de desigualdad de ingresos, también muestra una reducción de las disparidades, alcanzando un nuevo mínimo de 30,8.

La reducción de la desigualdad se atribuye en gran medida a una mejora significativa en los ingresos de los sectores más vulnerables, especialmente el 10% más pobre de la población. Sus ingresos se vieron más afectados por la crisis financiera anterior, generando una brecha que se ha ido cerrando en los últimos años.

La pobreza infantil: Muy alta, pero desciende al 28,4%

En los últimos años, la reducción de la pobreza no se había reflejado en la infancia, que incluso había visto empeorar sus indicadores. Esta situación era especialmente preocupante en España, que presentaba una de las tasas de pobreza infantil más altas de Europa, según alertaban organizaciones como Save The Children y UNICEF.

La encuesta de 2025 finalmente muestra un descenso en la pobreza infantil, aunque sigue siendo muy alta, reduciéndose del 29,2% en 2024 al 28,4% en 2025.

A pesar de esta mejora, la pobreza infantil sigue siendo significativamente más alta que la del resto de la población, afectando a más de uno de cada cuatro niños, niñas y adolescentes.

Las ONG especializadas en infancia señalan que, en España, tener hijos es actualmente un factor de empobrecimiento, debido a la menor inversión en la infancia en comparación con otros países europeos y a la falta de ayudas universales a la crianza, como las que existen en otros países de la UE y que son reclamadas por organizaciones sociales y por el ala de Sumar dentro del Gobierno de coalición.

Es importante destacar que este descenso en la pobreza infantil coincide con un aumento significativo en el número de beneficiarios de la ayuda mensual por hijo de hasta 115 euros vinculada al Ingreso Mínimo Vital. En 2024, el Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI) aumentó sus beneficiarios en casi un 50%, aunque aún existe una gran brecha entre los hogares con derecho a la ayuda y los que no la reciben (un 72%, según la AIReF).