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La era de la atención fragmentada: Cómo el cine y la música se adaptan a un público distraído
La industria audiovisual está experimentando una transformación radical debido a la disminución de la capacidad de atención del público. Plataformas y creadores están adaptando sus contenidos para mantener enganchados a espectadores cada vez más propensos a la distracción, especialmente con el uso de dispositivos móviles.
El “espectador fragmentado”: Un nuevo desafío para la narrativa
Actores como Matt Damon han revelado que plataformas como Netflix exigen la repetición de elementos clave de la trama varias veces en una misma película. Esta estrategia responde a la necesidad de refrescar constantemente la historia a un espectador cuya atención se dispersa fácilmente. Mar Amate, locutora de radio, describe este fenómeno como un “diagnóstico cultural”, donde el cine se adapta a un público con una atención fragmentada.
Esta realidad contrasta con la idea tradicional de que los seres humanos pueden mantener la atención durante períodos prolongados.
Los expertos señalan que la atención digital promedio se sitúa por debajo de los 10 minutos, con interrupciones cada 2 o 3 minutos y un tiempo de recuperación de la concentración de hasta 20 minutos. Esto ha derivado en lo que la psicología denomina “atención fragmentada crónica”, que dificulta recordar detalles de las películas que se han visto.
Atrofia de la atención endógena
El neurocientífico Mariano Sigman advierte que la constante interrupción está atrofiando la “atención endógena”, nuestra capacidad para dirigir voluntariamente el foco de atención. Estamos perdiendo la capacidad de controlar hacia dónde dirigimos nuestra atención, dejando que factores externos la guíen.
José Gabriel Lorenzo, guionista y profesor de narrativa audiovisual, señala que la repetición, antes considerada un error narrativo, se ha convertido en una estrategia deliberada. Se escribe pensando en un “espectador distraído”, diferenciando entre producciones de gran presupuesto y películas destinadas a plataformas, donde la realidad del espectador fragmentado es ineludible.
El mito del “multitasking” y el impacto en la música
La psicóloga Aino Ávila desmitifica el concepto de “multitarea”, explicando que en realidad alternamos tareas, lo que genera cansancio mental, menor comprensión y peor recuerdo.
Las notificaciones del móvil actúan como “reforzadores intermitentes”, entrenando al cerebro para no mantener la atención en tareas largas.
En la música, el especialista Javier Llano señala que las canciones se han acortado drásticamente, con estribillos que aparecen en los primeros 15 segundos. Esto se debe a los hábitos de consumo en plataformas de streaming, donde la atención es crucial desde el inicio. Si una canción no engancha rápidamente, el oyente la salta, lo que penaliza al artista.
Además, la estructura de las canciones se ve influida por un factor económico. En los servicios de streaming, lo que importa es la reproducción, el clic.
Canciones más cortas permiten acumular más clics en el mismo tiempo, lo que explica la inmediatez y la compactación de muchas canciones actuales.
Cultivar la presencia como solución
Ante este panorama, la solución pasa por cultivar la “presencia”. Dejar el móvil a un lado mientras se disfruta de una película o actividad, aunque resulte difícil, es fundamental. Un estudio de la Universidad de Harvard revela que pasamos casi el 50% del tiempo con la mente en otro lugar. Practicar la atención plena se presenta como el ejercicio necesario para combatir la distracción y recuperar el control de nuestra atención.













