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EL bonobo Kanzi y su juego imaginario: Un estudio revela la capacidad de los simios para fantasear
Un nuevo estudio científico ha revelado que los bonobos comparten con los humanos la capacidad de fantasear y jugar con objetos imaginarios. La investigación, publicada en la revista *Science*, demuestra por primera vez que estos simios pueden usar su imaginación de manera similar a los niños pequeños.
El experimento del “juego de las tacitas”
El equipo de Christopher Krupenye, de la Universidad Johns Hopkins, llevó a cabo una serie de experimentos con Kanzi, un bonobo conocido por sus habilidades comunicativas. En uno de los experimentos, los investigadores simularon llenar vasos vacíos con zumo imaginario. Luego, preguntaron a Kanzi dónde estaba el zumo, y el animal señaló la taza correcta en la mayoría de las ocasiones.
Este “juego de las tacitas” demostró que Kanzi podía concebir objetos que no existen y comprender su ubicación, incluso cuando cambiaba de lugar. Según Krupenye, este hallazgo es “revolucionario” y sugiere que la imaginación no es exclusiva de los humanos.
Simulación con uvas imaginarias
En otro experimento, los investigadores jugaron con uvas imaginarias. Simularon tomar una uva de un recipiente vacío y colocarla en uno de los dos frascos. Luego, preguntaron a Kanzi dónde estaba la uva, y el animal volvió a acertar casi siempre.
Estas habilidades son similares a las que presentan los niños a los dos años, cuando pueden participar en situaciones imaginarias, como tomar el té.
Implicaciones del estudio
Amalia Bastos, coautora del estudio, afirma: “Es sumamente sorprendente y emocionante que los datos parezcan sugerir que los simios, en su mente, pueden concebir cosas que no existen”. Los autores creen que la capacidad de comprender objetos imaginarios está dentro del potencial cognitivo de este simio y sugieren que esta capacidad se remonta a entre 6 y 9 millones de años, a nuestros ancestros evolutivos comunes.
Krupenye destaca que este hallazgo debería cuestionar la suposición de que otros animales simplemente viven vidas robóticas, limitadas al presente. “Estos hallazgos deberían impulsarnos a cuidar de estas criaturas con mentes ricas y maravillosas y a asegurar su supervivencia”, concluye.
Un experimento muy humano
Miquel Llorente, primatólogo y profesor de la Universitat de Girona (UdG), considera que el estudio es rompedor y confirma sospechas previas sobre la rica vida mental de los grandes simios. “Lo que hace este estudio es ponerle el *sello* científico a algo que ya sospechábamos: que son capaces de desconectarse de la realidad física para manejar un objeto imaginario”, explica.
Sin embargo, Llorente recuerda que Kanzi era un bonobo excepcional, “el Einstein de su especie”, debido a su entrenamiento y enculturización. Antonio José Osuna Mascaró, doctor en Biología, coincide en que el estudio solo fue posible gracias a la capacidad de comunicarse de Kanzi y destaca el diseño experimental “profundamente *humano*”.
Osuna Mascaró plantea la pregunta de si esta habilidad es única de los grandes simios o si se encontrará en otras especies. “Yo me decanto por lo segundo”, concluye.













