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El fútbol americano llora la partida de Earl Morrall, leyenda de la NFL
El mundo del fútbol americano está de luto tras el fallecimiento de Earl Morrall, legendario quarterback que murió a los 79 años. Morrall, quien jugó durante 21 temporadas en la NFL, se labró una reputación como uno de los mejores suplentes de la historia, destacando como el relevo de lujo de dos mariscales de campo que forman parte del Salón de la Fama: Johnny Unitas y Bob Griese.
La temporada de 1968: El despegue de una leyenda
Su carrera tomó un nuevo impulso en la temporada de 1968 con los Baltimore Colts.
Tras la lesión de Unitas, Morrall asumió la titularidad y lideró al equipo a un impresionante récord de 13 victorias y 1 derrota. Su desempeño le valió el premio al Jugador Más Valioso (MVP) de la liga, después de lanzar para 2.909 yardas y 26 touchdowns.
Aunque aquella temporada culminó con una amarga derrota en el Super Bowl III, Morrall tuvo su revancha dos años después.
En el Super Bowl V, nuevamente supliendo a Unitas por lesión, mantuvo a los Colts en la pelea, que terminó con una victoria por 16-13 gracias a un gol de campo en los últimos segundos.
1972: Temporada perfecta con los Miami Dolphins
En 1972, ya como miembro de los Miami Dolphins entrenados por Don Shula, el destino le brindó otra oportunidad histórica. El quarterback titular, Bob Griese, se lesionó en la semana cinco, y Morrall tomó el control para ganar los nueve partidos restantes de la fase regular, manteniendo el invicto del equipo.
Morrall fue titular en las dos primeras rondas de los playoffs, y aunque Griese regresó para el Super Bowl VII, su contribución fue fundamental para que los Dolphins lograran la única temporada perfecta en la historia de la NFL, un logro que aún no ha sido igualado.
Un legado de liderazgo y eficacia
Su legendaria carrera, con un récord de 63-36-3 como titular, se construyó sobre una filosofía simple que él mismo expresó: “Cuando tienes la oportunidad de hacer el trabajo, tienes que hacerlo.
Eso es todo”. Esta mentalidad lo convirtió en un líder silencioso y eficaz.
Encefalopatía Traumática Crónica
Tras su muerte el 25 de abril de 2014, un examen post mortem de su cerebro reveló que padecía encefalopatía traumática crónica (ETC) en grado 4, la etapa más grave.
Este diagnóstico subraya el alto precio que pagan muchos jugadores, ya que Morrall es uno de los más de 345 profesionales de la NFL diagnosticados con esta enfermedad degenerativa.













