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El Plan Trump para Gaza: Una Junta de Paz al servicio del emperador
Tras el genocidio, los palestinos de Gaza siguen sufriendo asesinatos y el despojo de sus territorios, al igual que sus hermanos de Cisjordania. Se les niega el derecho a gobernarse a sí mismos, todo ello bajo el control de una Junta de Paz respaldada por una resolución de las Naciones Unidas.
El Plan Integral de Trump para Gaza
En septiembre de 2025, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó su Plan Integral (PI) para resolver el conflicto en Gaza. Muchos lo consideraron una imposición neocolonial destinada a perpetuar el dominio israelí sobre la Franja o a establecer una ocupación internacional bajo el mando de Trump. El objetivo, según las críticas, era mantener a los palestinos sometidos y despojarlos de su territorio para su explotación.
A pesar de las críticas, y tras la muerte de 70.000 personas y una grave hambruna que afecta a miles de niños, este plan se presentó como la única alternativa para detener el genocidio. Hamás lo aceptó en sus fases iniciales para frenar la masacre, aunque conscientes de que implicaba una rendición incondicional que impediría cualquier forma de autogobierno o control territorial.
La Resolución 2803 de la ONU: Un respaldo controvertido
El 17 de noviembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 2803, con la abstención de China y Rusia. Esta resolución, considerada por muchos como vergonzosa e injusta, avala el Plan Integral de Trump, consagrando la impunidad de Israel, la ocupación de Gaza y el sometimiento de los palestinos, sin respeto a sus derechos humanos y políticos.
Implementación del Plan: Favoreciendo a Israel y manteniendo condiciones inhumanas
La implementación del PI ha favorecido principalmente a Israel, manteniendo a los habitantes de Gaza en condiciones inhumanas. Aunque los bombardeos masivos han cesado, el punto del plan que estipulaba la suspensión de todas las acciones militares no se ha cumplido. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han matado al menos a 525 gazatíes, incluyendo a un centenar de menores. La Franja ha sido dividida en dos zonas por una línea amarilla, donde las FDI disparan a cualquiera que se acerque.
En la parte ocupada por Israel, que representa el 55% del territorio, se está destruyendo sistemáticamente lo que quedaba de viviendas e infraestructuras palestinas. Los más de dos millones de sobrevivientes están confinados en una zona de 160 kilómetros cuadrados, viviendo hacinados en tiendas de campaña, entre escombros y en condiciones climáticas extremas, lo que está causando numerosas muertes debido a la falta de recursos y asistencia médica.
Incumplimientos del Plan Integral
La única parte del plan que se ha cumplido ha sido la entrega por parte de Hamás de los rehenes (vivos o muertos) y la liberación por parte de Israel de 250 palestinos condenados y 1.700 detenidos sin cargos, además de 360 cadáveres que, según fuentes palestinas, presentaban signos de tortura.
Las estipulaciones sobre el envío inmediato de ayuda completa a la Franja de Gaza y su distribución sin interferencias no se cumplen, ya que Israel decide y limita la entrada de ayuda, controlando su distribución. Asimismo, Israel filtra la entrada y salida del paso de Rafah, imponiendo sus condiciones y rechazando a quienes quiere, especialmente a aquellos que regresan.
La Junta de Paz: Privatización de la paz en Gaza
Con la RES 2803, el Consejo de Seguridad ha privatizado la paz en Gaza, otorgando la autoridad “de transición” a una Junta o Consejo de Paz, propuesta por Trump en el PI. Esta Junta, más que una organización regida por un tratado internacional, es un club donde el fundador establece las normas y decide quiénes pueden ser socios, careciendo de la neutralidad necesaria para implementar un plan de paz imparcial.
Trump, como presidente vitalicio de la Junta, nombra a su sucesor, aprueba o veta todas las decisiones, y tiene la autoridad exclusiva para crear, modificar o disolver entidades subsidiarias. Invita a los países que considera oportuno, que se convierten en miembros por tres años, a menos que paguen 1.000 millones de dólares para ser miembros permanentes. En la práctica, la organización es un consejo consultivo al servicio de Trump, quien la utilizará para asumir el liderazgo de un nuevo orden mundial.
Composición y estructura de la Junta de Paz
A esta Junta no se han unido ni Brasil, ni China, ni India, ni Rusia, ni la Unión Europea. Solo 27 países de los 62 invitados se han sumado a la iniciativa. Por debajo de la Junta de Paz se crea un Comité Ejecutivo y un Comité Ejecutivo para Gaza, con una mezcla de políticos vinculados a Trump, empresarios y financieros. El Comité Ejecutivo de Gaza, sin presencia palestina, dirige, controla y supervisa al Comité Nacional para la Administración de Gaza, compuesto por empresarios y economistas palestinos con escaso poder real.
La Fuerza Internacional de Estabilización de Gaza (FIS)
Finalmente, se creará una Fuerza Internacional de Estabilización de Gaza (FIS), bajo el mando de un general estadounidense especialista en operaciones especiales y contraterrorismo. La FIS operará bajo la orientación estratégica de la Junta de Paz, lo que significa que hará lo que ordene Trump. Esto podría generar problemas, ya que los países participantes deberán ser parte de la Junta de Paz y, si la misión se prolonga, la fuerza dependerá de un civil sin ningún título para ejercer esa responsabilidad.
El futuro de Gaza: Un plan de desarrollo controvertido
La RES 2803 autoriza la Junta de Paz y las presencias internacionales civiles y de seguridad hasta el 31 de diciembre de 2027, pero prevé la prórroga de la FIS, lo que seguramente será inevitable. Se deberá observar cómo la FIS se relaciona con las FDI y si estas se retiran de la Franja. Por otra parte, se estima que los combates han generado 68 millones de toneladas de escombros, y se necesitarán al menos siete años para que Gaza renazca. Prever que todo estará arreglado al final de 2027 es ilusorio.
En Davos, Kushner presentó un “plan de desarrollo Trump para la Nueva Gaza” de 30.000 millones de dólares, con una costa repleta de rascacielos y resorts de lujo, que implica la demolición total de lo existente para crear un territorio artificial, en el que los palestinos no tendrán ningún papel ni capacidad de decisión. Para ellos se reservan “burbujas humanitarias”, como la Primera Comunidad Planificada Gaza, financiada por Emiratos, fragmentando territorial y socialmente Gaza, creando reservas palestinas controladas.
Las afirmaciones sobre el futuro palestino y la libre determinación eran falsas. Ninguna autoridad palestina controlará esa Nueva Gaza construida para el turismo de lujo. Después de sufrir un genocidio, los palestinos de Gaza siguen siendo asesinados y despojados de su territorio, sometidos y privados de su derecho a gobernarse por una Junta de Paz al servicio de Trump, respaldada por una resolución de la ONU.
A pesar de la traición de los gobiernos árabes y la indiferencia de otros, los palestinos han resistido y resistirán hasta que sean libres, con el apoyo de las personas decentes del mundo. Debemos hacer todo lo posible: enviar ayuda, protestar y presionar a nuestros dirigentes para que los defiendan. No podemos abandonarlos, porque su resistencia nos devuelve parte de nuestra dignidad como seres humanos. Porque lo que les pasa a ellos es un anuncio de lo que se nos viene encima a todos en un mundo regido por la violencia y la ley del más fuerte. Nosotros también somos palestinos.













