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Inauguración Espectacular de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026
Milán y Cortina d’Ampezzo se unieron en una ceremonia de apertura histórica para dar inicio a los Juegos Olímpicos de Invierno 2026. Este evento sin precedentes, celebrado en el emblemático estadio San Siro de Milán y extendiéndose a otras cuatro ciudades, marca la primera vez que unos Juegos Olímpicos cuentan con dos pebeteros y se desarrollan en un territorio tan extenso, abarcando 22.000 kilómetros cuadrados.
Una Ceremonia Innovadora y Emotiva
La ceremonia inaugural de Milán-Cortina 2026 será recordada por su singularidad. Por primera vez en la historia, delegaciones de atletas desfilaron en distintas ciudades, reflejando la naturaleza dispersa de estos Juegos. Milán, Cortina, Predazzo, Tesero, Anterselva, Bormio, Livigno y Verona (sede de la ceremonia de clausura) superaron con éxito el reto de coordinar un evento de tal magnitud.
La ceremonia, cargada de emoción, homenajes e historia, demostró un gran despliegue escénico y un ritmo dinámico a pesar de su distribución geográfica. Los Juegos de Invierno comenzaron con un impacto arrollador.
El estadio Giuseppe Meazza (San Siro), en su último servicio antes de su demolición, se erigió como el escenario principal. Un escenario circular con cuatro caminos que simbolizaban la unión con las demás ciudades participantes dominó el centro del campo, imbuyendo el evento de un marcado carácter italiano.
Homenajes y Símbolos Italianos
Un video proyectado despertó la curiosidad del público, mostrando un tranvía, símbolo de Milán, recorriendo las calles de la ciudad. Figuras como abanderados, niños, músicos y ciudadanos de a pie abordaron el tranvía, que finalmente llegó a San Siro.
Allí, Sergio Mattarella, Presidente de la República Italiana, reveló su presencia inesperada y saludó a Valentino Rossi, leyenda del motociclismo italiano y siete veces campeón del mundo de MotoGP.
Tras la ovación a Mattarella y a Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Italiano (COI), se rindió un sentido homenaje a Giorgio Armani, ícono de la moda milanesa fallecido en septiembre de 2025. Italia presentó su bandera a través de un desfile de moda al estilo Armani, con trajes diseñados por ‘Re Giorgio’. Aunque Armani siempre defendió la sobriedad y los colores oscuros, en esta ocasión los trajes se presentaron en blanco, rojo y verde, los colores de la bandera italiana. Detrás de las modelos, los Coraceros, regimiento de caballería de los Carabineros, izaron la bandera en lo alto de San Siro, mientras Laura Pausini interpretaba el Himno de Mameli, el himno nacional italiano.
El Desfile de las Naciones y el Encendido del Pebetero
Una vez formado el emblema olímpico, dio comienzo el desfile de las naciones.
Grecia, como es tradición, encabezó la marcha. Los representantes de las 92 delegaciones participantes recorrieron el estadio, mientras las autoridades tomaban asiento en el palco: Coventry, presidenta del COI; Malagò, presidente de la Fundación Milano Cortina; y Sergio Mattarella, presidente de la República Italiana, quien inauguró oficialmente los Juegos Olímpicos.
Tras las palabras del presidente italiano, Andrea Bocelli interpretó ‘Nessun dorma’ de la ópera Turandot, mientras Giuseppe Bergomi y Franco Baresi, exjugadores del Inter y del Milan, entregaban la antorcha a las campeonas olímpicas de voleibol Anna Danesi, Paola Egonu y Carlotta Cambi.
La antorcha salió entonces de San Siro para el encendido de los dos pebeteros de los Juegos. Los esquiadores Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, ambos tres veces campeones olímpicos, encendieron el pebetero en el Arco de la Paz de Milán, mientras que la esquiadora Sofia Goggia, campeona olímpica en 2018, hizo lo propio en la Plaza Dibona de Cortina d’Ampezzo.
Reacciones Políticas y del Público
Durante la ceremonia, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, fue abucheado por el público del estadio San Siro al aparecer en la pantalla gigante, lo que provocó la sorpresa de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Los deportistas estadounidenses, en cambio, fueron recibidos con aplausos.
También hubo abucheos para el equipo de Israel, mientras que el equipo de Ucrania recibió una cálida bienvenida por parte del público italiano.













