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CONSECUENCIAS INESPERADAS: EL DESCONOCIMIENTO DE LA VECINDAD CIVIL EN EL MATRIMONIO
Una pareja originaria de Cataluña, tras mudarse y residir durante más de una década en una comunidad autónoma regida por el derecho civil común, como Madrid o Sevilla, se enfrenta a una situación inesperada tras contraer matrimonio y adquirir una vivienda.
El error común: creer que la vecindad civil es inmutable. Este desconocimiento de la ley puede acarrear consecuencias significativas en su patrimonio y régimen económico matrimonial.
¿Qué es la vecindad civil y por qué es importante?
La vecindad civil determina si una persona está sujeta al derecho civil común o a uno foral, influyendo directamente en aspectos cruciales como el régimen económico matrimonial (gananciales o separación de bienes) y la libertad testamentaria.
Contrario a la creencia popular, la vecindad civil no es permanente. Según la notaria Cristina Clemente, “se pierde por la residencia continuada de más de 10 años en otro territorio, sujeto a otra legislación civil, si durante ese periodo no se ha realizado una declaración en contrario ante el encargado del registro civil”.
El caso práctico: de la separación de bienes a gananciales sin saberlo
En el caso de la pareja catalana, al adquirir la vecindad civil común sin saberlo, su matrimonio se rige por el régimen de gananciales.
Para adaptar su situación a su deseo inicial de separación de bienes, tuvieron que formalizar una escritura de capitulaciones matrimoniales.
Capitulaciones matrimoniales: la clave para adaptar el régimen económico
Las capitulaciones matrimoniales son un contrato que se puede otorgar antes o durante el matrimonio para establecer el régimen económico de la unión. Este acuerdo debe formalizarse en escritura pública ante notario e inscribirse en el Registro Civil.
Reguladas en los artículos 1325 a 1335 del Código Civil español, las capitulaciones permiten incluir pactos económicos, acuerdos sobre la convivencia o decisiones a tomar en caso de crisis matrimonial.
Flexibilidad y adaptación: la ventaja de las capitulaciones
En España, los regímenes económicos más comunes son el de bienes gananciales, el de separación de bienes y el de participación.
En la mayoría del país, si no se otorgan capitulaciones, se aplica por defecto el régimen de gananciales.
La flexibilidad de las capitulaciones radica en que los cónyuges pueden modificar su régimen económico en cualquier momento, siempre que exista consenso y se formalice ante notario.













