Las secuelas invisibles de las inundaciones: estrés postraumático, depresión y ansiedad

Las secuelas invisibles de las inundaciones: estrés postraumático, depresión y ansiedad
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Las secuelas invisibles de las inundaciones: estrés postraumático, depresión y ansiedad

Las recientes borrascas Leonardo y Marta han provocado la evacuación de más de 11.000 personas en Andalucía y Extremadura. Más allá de los daños materiales, los expertos en salud mental advierten sobre las profundas secuelas psicológicas que estos eventos extremos pueden dejar en los afectados.

Daniel Cuesta Lozano, profesor de Salud Mental y Salud Pública de la Universidad de Alcalá, subraya la importancia de no descuidar este impacto en la adaptación al nuevo clima.

El impacto psicológico de las inundaciones repentinas

Un equipo de investigación, tras la dana de Valencia, recopiló evidencia científica global sobre los efectos de las inundaciones repentinas en la salud mental. La revisión sistemática de más de 800 estudios reveló que este tipo de eventos, cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático, tiene un impacto significativo en la salud mental de los afectados.

Los problemas como el estrés postraumático, la depresión y la ansiedad pueden persistir durante al menos tres años y, en algunos casos, volverse crónicos.

Un estudio del Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido mostró que, un año después de una inundación, el porcentaje de casos de estrés postraumático era del 36,2% en personas cuyo hogar había sido inundado, en comparación con el 7,9% en aquellos cuya vida no se había visto afectada. Las cifras de ansiedad y depresión también fueron significativamente más altas en el grupo afectado por la inundación.

Cuesta destaca la durabilidad de estos efectos, que pueden persistir durante años, exigiendo comprensión y acción.

La ruptura de la seguridad básica

Una inundación, según los especialistas, rompe la “seguridad básica” de los afectados. La sensación de seguridad, fundamental para la estabilidad psíquica, se ve comprometida, desencadenando una reexperimentación constante del trauma.

Factores de vulnerabilidad y resiliencia

La investigación coordinada por Alicia Padrón Monedero también identificó grupos sociodemográficos más sensibles al impacto de las inundaciones. El nivel socioeconómico y la red de contención (familia y amigos) juegan un papel determinante. Un “capital social comunitario” ayuda a superar la situación.

Los “factores estresantes secundarios” derivados de las inundaciones (dificultades financieras, daños en el hogar, problemas con los seguros, etc.) también impactan en la salud mental. Las políticas públicas pueden mitigar estos factores.

La dana de Valencia: un caso de estudio

El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha un estudio de tres años para evaluar el impacto en la salud mental de la inundación ocurrida en Valencia en 2024. Se recopilarán datos sobre calidad de vida, ansiedad, depresión y estrés postraumático en una muestra representativa de más de 10.000 personas.

Datos preliminares de la Universidad Pontificia Comillas y la Universidad de Zaragoza revelaron que el 82% de las víctimas presentaban síntomas moderados o graves de estrés postraumático, y casi la mitad sufría ansiedad o depresión. La insatisfacción con el apoyo institucional y la lentitud en la implementación de las medidas empeoraron la salud mental de las víctimas.

Cuesta reconoce la necesidad de fortalecer las medidas de mitigación e intervención para minimizar el impacto psicológico de las inundaciones, integrando la salud mental en las políticas públicas de adaptación.

La coordinación entre profesionales de la salud mental y otros actores puede atenuar o erradicar muchos impactos negativos.

La mitigación y adaptación a los eventos climáticos extremos debe considerar no solo las víctimas mortales, heridos y daños materiales, sino también el impacto emocional en los damnificados.

En el prólogo de la investigación, Alicia Padrón Monedero expresa el deseo de que los datos científicos sean tenidos en cuenta por las administraciones en la elaboración de políticas preventivas.