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El equipo de Ayuso intentó silenciar denuncia de acoso mientras defendía a la presidenta de ataques “machistas
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, recibió en febrero de 2024 un correo electrónico de una concejala de Móstoles denunciando una “discriminación muy grave”. La concejala solicitaba una reunión para exponer la situación de acoso sexual y laboral que sufría por parte del alcalde de la localidad, buscando una mediación discreta para evitar la intervención de otras instancias.
Ante la imposibilidad de recibir a la concejala por problemas de agenda, Ayuso encargó la gestión de la crisis a dos figuras clave de su equipo: Ana Millán, su mano derecha, y Alfonso Serrano, número dos del partido en Madrid. Serrano, en ese mismo periodo, también intervino en el caso de fraude fiscal del novio de Ayuso.
Aunque Ayuso no se reunió con la denunciante, sí mantuvo un encuentro con el alcalde de Móstoles una semana después de recibir el correo. Oficialmente, se informó que la cita formaba parte de los contactos habituales con los alcaldes de la región. Siete días después, Millán y Serrano se reunieron con la concejala denunciante.
La reunión clave en la sede del PP
El 11 de marzo de 2024, Ana Millán y Alfonso Serrano se reunieron con la concejala en la sede del PP en Madrid. Según las declaraciones de la denunciante, el alcalde Manuel Bautista había intentado establecer una relación sentimental con ella y, al no conseguirlo, la había degradado profesionalmente.
En el encuentro, Serrano reconoció la situación como un conflicto entre lo personal y lo profesional. Millán calificó el caso como “un acoso de manual”, pero instó a la concejala a no denunciar, argumentando que una denuncia pública o judicial le afectaría negativamente.
Paralelismos y contradicciones
Mientras se desarrollaba esta reunión, el diario elDiario.es se preparaba para revelar el caso de fraude fiscal del novio de Ayuso. Tras la publicación, el PP de Madrid se volcó en la defensa de la presidenta, acusando de “ataque machista” las críticas recibidas.
Alfonso Serrano llegó a calificar de “machista” a un ministro del Gobierno en un programa de televisión y de “misógino” a través de redes sociales por atacar a Ayuso por el fraude fiscal de su pareja. La concejala de Móstoles, mientras tanto, tuvo que esperar siete meses y enviar nueve correos antes de recibir una respuesta o una propuesta de acción por parte del PP de Madrid. Finalmente, dimitió y se dio de baja del partido en octubre de ese mismo año.
Sin apoyo y con amenazas
Ante la insistencia de la denunciante y la falta de medidas, se produjo una segunda reunión con Ana Millán y Lucía Paniagua, miembro de la ejecutiva del PP madrileño, que tampoco ofrecieron apoyo a la concejala ni tomaron medidas al respecto. En octubre, Ana Millán amenazó a la concejala con llevarla al Comité de Garantías por supuestamente pasar información al PSOE.
Tras su dimisión, la concejala denunció los hechos ante el Partido Popular Nacional, que investigó el caso hasta abril de 2025 y luego lo cerró alegando falta de pruebas, sin llamar a la denunciante ni a los testigos que ella había citado.
Apoyo continuo al alcalde investigado
A pesar de la investigación por acoso sexual y laboral, Isabel Díaz Ayuso, Ana Millán y Alfonso Serrano continuaron apoyando al alcalde de Móstoles. En diciembre de 2024, con el instructor del caso recién nombrado en el PP de Feijóo, se inauguró la sede del PP en la localidad con la presencia de toda la plana mayor, incluida la presidenta.
Ayuso había apostado personalmente por Manuel Bautista como candidato a la alcaldía en las elecciones municipales de 2023, una decisión que generó críticas internas por elegir a un “desconocido” en el municipio.













