La Candelaria se enciende con la torería de Uceda, Aguado y Ortega en Valdemorillo

La Candelaria se enciende con la torería de Uceda, Aguado y Ortega en Valdemorillo
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La Candelaria se enciende con la torería de Uceda, Aguado y Ortega en Valdemorillo

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Valdemorillo vibró con una tarde de toros que desafió el frío invernal, gracias a un cartel de lujo presentado por Pueblos del Toreo. Uceda Leal, Pablo Aguado y Juan Ortega, nombres que evocan la esencia del toreo clásico, se dieron cita en una plaza abarrotada, donde el arte y la pasión superaron cualquier inclemencia climática.

Un cartel de ensueño en un ambiente inmejorable

El ambiente en la plaza era palpable. Los aficionados, ajenos a las dificultades para aparcar y al tráfico, esperaban ansiosos una tarde donde la torería sería la protagonista. La terna anunciada prometía no solo lidiar seis toros, sino torear con pausa, con temple, desafiando al tiempo.

Una corrida de Torrealta sin brillo, salvo el quinto

Sin embargo, la corrida de Torrealta no respondió a las expectativas.

Los toros, de hermosa estampa, carecieron de poder y casta, dejando un sabor agridulce en el paladar del público. La excepción fue el quinto toro, que aportó la emoción necesaria para que Juan Ortega desplegara su arte.

Juan Ortega y su idilio con Valdemorillo

Ortega encontró en el quinto toro la conexión necesaria para encender la plaza. Su faena, impregnada de torería, desde el capote hasta la muleta, fue un derroche de expresión y pureza. A pesar de algunos enganchones al intentar ralentizar la embestida, el torero de Triana logró momentos de inmensa belleza, con derechazos y naturales que calaron hondo en el público.

La estocada no fue perfecta, pero la emoción transmitida le valió las dos orejas y una vuelta al ruedo apoteósica.

Uceda Leal, la sapiencia en el ruedo

Uceda Leal también paseó el anillo tras lidiar al cuarto toro. Con sapiencia, logró extraer naturales imposibles de un animal que se movía a saltos. Su labor, clásica y magistral, fue reconocida por el público, aunque la falta de fuerza del toro impidió un mayor lucimiento.

Pablo Aguado, la naturalidad hecha toreo

Aguado deleitó con su naturalidad y clase, especialmente con el capote. Su faena, a media altura, supo adaptarse a las condiciones de su lote, demostrando su exquisita torería, aunque sin lograr el triunfo rotundo.

Resultado de la corrida

La corrida de la Candelaria en Valdemorillo, celebrada el 8 de febrero de 2026, quedará en el recuerdo por la entrega de los toreros y la pasión del público.

Los toros de Torrealta, en general mermados de casta y fuerza, no facilitaron la labor, pero el arte de Uceda, Aguado y, sobre todo, Ortega, logró encender la plaza.

Resultado:

  • Uceda Leal: Silencio / Vuelta al ruedo tras petición
  • Juan Ortega: Silencio / Dos orejas (Sale a hombros)
  • Pablo Aguado: Silencio / Silencio