
Acuífero de Benamahoma, en Grazalema, sin riesgos tras las recientes lluvias
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Especialistas del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) han confirmado que el acuífero de Benamahoma, en la Sierra de Cádiz, no representa ningún riesgo para la población ni para el medio ambiente, especialmente después de las recientes precipitaciones.
La visita técnica, realizada junto a la alcaldesa Mamen Fernández, permitió evaluar directamente el estado del subsuelo, los manantiales y el comportamiento del nivel freático tras los recientes eventos meteorológicos, brindando mayor tranquilidad a la población.
Los científicos del IGME explicaron que los movimientos detectados en la zona no están relacionados con fenómenos sísmicos ni con alteraciones que puedan comprometer la estabilidad del terreno o la calidad del agua. Estos movimientos se identifican como hidrosismos.
El informe preliminar sugiere una dinámica natural del acuífero, sujeta a variaciones estacionales y factores como la recarga hídrica y la permeabilidad del suelo kárstico característico de la región.
Según los expertos, la composición geológica de Benamahoma mantiene un equilibrio estable, sin indicios de colapso o contaminación subterránea.
El Ayuntamiento de Grazalema ha enfatizado, a través de sus canales oficiales, que continuará monitoreando el caudal de los manantiales y la evolución del nivel freático.
El objetivo es mantener registros actualizados que permitan anticipar posibles descensos o fluctuaciones bruscas en el suministro natural de agua.
Este control se lleva a cabo en colaboración con técnicos del IGME y con el apoyo logístico del Servicio de Protección Civil de Andalucía, que ha ofrecido su respaldo en caso de requerirse intervenciones de emergencia.
Durante la visita, la alcaldesa de Benamahoma reiteró un mensaje de tranquilidad a los vecinos, asegurando que “la situación está bajo control y los recursos básicos están garantizados”.
Fernández explicó que, a pesar de las dificultades derivadas de los desprendimientos en algunos tramos de carretera, el abastecimiento de productos esenciales se ha mantenido gracias a un dispositivo coordinado entre administraciones.
La Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía, a través del Plan Infoca, colaboró en las tareas logísticas durante el fin de semana, asegurando el suministro de alimentos frescos a los comercios locales.
Los equipos del Infoca transportaron frutas, pan, huevos y otros artículos a los dos supermercados de Benamahoma, una operación que fue posible gracias a la cooperación con el Ayuntamiento de El Bosque, que habilitó un punto de acopio para la mercancía.
Esta acción permitió evitar la interrupción temporal de la cadena de distribución mientras se restablecen las comunicaciones viales.
Por otro lado, la Delegación Territorial de Fomento de la Junta de Andalucía mantiene un operativo de vigilancia constante sobre los desprendimientos detectados en la carretera que conecta Grazalema con las localidades vecinas.
Los técnicos de Fomento evalúan continuamente la estabilidad del terreno para poder reabrir el paso en condiciones seguras.
Mientras no se restablezca la circulación plena, se estudia habilitar “ventanas de paso” temporales que permitan el tránsito controlado de vehículos de emergencia y transporte básico.
El entorno de Benamahoma y su importancia hidrogeológica
El entorno de Benamahoma, situado en el Parque Natural Sierra de Grazalema, es una de las zonas con mayor riqueza hidrogeológica de Andalucía occidental.
Su sistema de manantiales y galerías subterráneas abastece tanto al núcleo urbano como a parte de los ecosistemas protegidos del parque.
La estabilidad del acuífero es, por tanto, un factor fundamental para el equilibrio ambiental de la comarca y para el mantenimiento de la actividad turística vinculada al agua y a la naturaleza.
Los científicos del IGME recordaron que el seguimiento de los acuíferos es una práctica común en zonas de montaña y que la información recopilada se integra en una red nacional de observación hidrogeológica.
Este sistema permite detectar tendencias a largo plazo relacionadas con el cambio climático, la reducción de precipitaciones así como del incremento de la demanda hídrica. En el caso de Benamahoma, los datos obtenidos hasta ahora indican una situación normal dentro de los parámetros esperados para esta época del año.
Tanto el Ayuntamiento de Grazalema como los investigadores del IGME coincidieron en destacar la importancia de mantener una comunicación transparente con la ciudadanía.
“La información verificada y la colaboración entre instituciones son las mejores herramientas para afrontar con serenidad cualquier episodio natural”, afirmó Fernández al concluir la jornada técnica.
Con esta evaluación positiva, Benamahoma afronta las próximas semanas con una perspectiva de mayor estabilidad y sin riesgos inmediatos para su acuífero ni para el suministro local de agua, confirmando así la seguridad hídrica de uno de los enclaves naturales más emblemáticos de la provincia de Cádiz.













