
España considera prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años
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España se plantea prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, una medida que busca proteger a los jóvenes de los peligros asociados al uso prematuro de estas plataformas. Técnicos de prevención de la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (UPCCA) de Dénia, Encarna Cáceres y Juanjo Sala, analizan esta posible normativa y los problemas que enfrentan los adolescentes en internet.
Vulnerabilidad del cerebro adolescente
Juanjo Sala explica que la raíz del problema se encuentra en la biología del adolescente.
El cerebro no alcanza su madurez completa hasta los 25 años, lo que hace a este grupo particularmente vulnerable. Funciones cruciales como la regulación emocional, la toma de decisiones y el control de impulsos aún no están totalmente desarrolladas, lo que, combinado con el “potencial elevado de las tecnologías”, crea un entorno desafiante para los jóvenes.
Impacto en la salud mental
Esta vulnerabilidad tiene consecuencias directas en el bienestar de los jóvenes.
Encarna Cáceres señala que la evidencia científica muestra que el uso excesivo de pantallas afecta el proceso madurativo, generando problemas de salud mental como ansiedad, síntomas depresivos y alteraciones del sueño, crucial para un desarrollo adecuado. Además, destaca la disminución del bienestar emocional causada por “la comparación en redes sociales con vidas perfectas que, en realidad, muchas veces no existen, son filtros y más filtros”.
Educación digital y acompañamiento adulto: la clave
Ambos técnicos coinciden en que la prohibición puede ser útil, pero la solución real y a largo plazo reside en la educación digital y el acompañamiento adulto.
Cáceres insiste en la importancia de ayudar a los menores a comprender el contenido que consumen y cómo les afecta. “Que sepan utilizar un dispositivo no significa que sepan qué están haciendo, viendo o consumiendo”, advierte.
El rol de los padres como modelo
Sala subraya el papel fundamental de los padres como ejemplo a seguir, criticando que la atención se centre en los jóvenes cuando los adultos son “los primeros que debemos controlar el tiempo de uso”.
Recuerda la importancia de establecer momentos de desconexión familiar y de dar ejemplo. El técnico defiende que, aunque las nuevas tecnologías han llegado para quedarse, es esencial establecer una relación saludable con ellas.













