
Badajoz solicita ser declarada zona catastrófica tras los recientes temporales
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El alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, ha anunciado la inminente solicitud al Gobierno de España para que la ciudad sea declarada zona gravemente afectada tras los daños ocasionados por las sucesivas borrascas que han azotado la región en las últimas semanas: Joseph, Kristin, Leonardo y Marta.
Tras una exhaustiva inspección de las áreas más perjudicadas, el alcalde Gragera ha confirmado la aprobación de un decreto de emergencia. Este decreto tiene como finalidad primordial agilizar la evaluación de los daños, facilitar la tramitación de ayudas económicas y posibilitar la ejecución de obras de recuperación una vez que la situación de emergencia haya sido superada.
Procedimiento para la comunicación de daños
El Ayuntamiento habilitará un procedimiento específico para que los ciudadanos puedan notificar los daños sufridos en sus viviendas, negocios y explotaciones agrícolas.
Esta medida es crucial para poder acceder a las ayudas estatales que se puedan activar tras la declaración de zona catastrófica.
Esperanza en la respuesta del Gobierno
El alcalde Gragera ha manifestado su esperanza en que el Gobierno central responda favorablemente a la solicitud, recordando precedentes similares en los que Badajoz ha recibido apoyo tras situaciones de emergencia como la vivida con la borrasca Efraín.
Agradecimiento a los servicios de emergencia
Gragera ha expresado su agradecimiento a todos los servicios de emergencia por su labor durante los temporales, destacando la perfecta coordinación entre ellos. Subrayó que los avisos emitidos permitieron a la población ser consciente del peligro, lo que contribuyó a evitar daños personales.
Situación actual y medidas preventivas
Aunque la situación tiende a normalizarse en gran parte de la ciudad, el Ayuntamiento mantiene cerrados el Parque del Río y la Alcazaba, donde se están llevando a cabo trabajos de retirada de árboles.
El alcalde ha pedido paciencia a los vecinos del Rincón de Caya, una zona que sigue anegada debido al lento descenso del río Guadiana, lo que impide evaluar los daños en la zona.













