
¿Por qué es tan importante proteger tus oídos del ruido del día a día?
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Solemos olvidar la protección de nuestros oídos en entornos cotidianos ruidosos, como el transporte público, la ciudad, bares o conciertos. Así como usamos gafas de sol para proteger nuestros ojos, deberíamos considerar proteger nuestros oídos.
Vivimos en ambientes cada vez más ruidosos, con el tráfico constante, electrodomésticos y obras. Es fácil notar la diferencia al ir al campo y percibir el silencio de la naturaleza.
Aunque se conoce el peligro de la exposición prolongada a ruidos fuertes para trabajadores de la construcción o DJs, no es necesario llegar a esos extremos para dañar nuestra audición. Un estudio reciente indica que un porcentaje significativo de la población sufre algún grado de pérdida auditiva.
El ruido constante también daña al oído
El proceso auditivo comienza cuando las ondas sonoras hacen vibrar el tímpano, transmitiéndose a tres huesecillos que, a su vez, llegan a la cóclea, un órgano lleno de líquido. Dentro de la cóclea se encuentran las células ciliadas, que generan una señal eléctrica al moverse con las vibraciones, la cual viaja al cerebro para ser interpretada.
Este mecanismo delicado es vulnerable al estrés mecánico.
Sonidos demasiado fuertes pueden dañar o incluso destruir las células ciliadas. Desafortunadamente, estas células no se regeneran, por lo que el daño es permanente. La pérdida de demasiadas células ciliadas conduce a la sordera.
Un ruido intenso, como una explosión cercana, puede causar un trauma acústico inmediato, llegando a romper el tímpano o dañar los huesecillos del oído medio.
A menudo, este daño se acompaña de tinnitus (pitido agudo) y una pérdida auditiva que puede ser permanente desde el inicio.
El ruido constante de menor nivel es quizás más peligroso porque pasa desapercibido. Por ejemplo, el ruido de obras o escuchar música a alto volumen con auriculares. El peligro radica en la acumulación de los daños.
La exposición constante desgasta las células ciliadas, llevando a su deterioro. Organismos de seguridad laboral establecen tablas de equivalencia entre niveles de ruido y duración. Un ruido de 90 dBA, como el del metro, es dañino a partir de 8 horas, mientras que un ruido de 110 dBA, como un martillo neumático, produce daños en media hora.
Podemos notar taponamiento de los oídos o tinnitus al salir de una discoteca o de una clase de *spinning*. Con el tiempo, de manera casi imperceptible, se va perdiendo audición. Por eso, protegerse los oídos debería ser tan común como usar gafas de sol.
Cuándo y cómo proteger nuestros oídos
Una regla práctica para identificar el riesgo es si necesitamos elevar la voz para que nos entienda alguien a un metro de distancia. Esto indica que el nivel de ruido ambiental supera los 85 dBA.
Este nivel es común en el tráfico rodado, que es responsable de gran parte del ruido ambiental. El abuso de auriculares entre los adolescentes, escuchando música a todo volumen, los pone en un riesgo aún mayor.
Afortunadamente, la pérdida auditiva es fácil de prevenir: menos exposición y protección. Estas son algunas opciones para proteger nuestros oídos en el día a día:
- Tapones con filtro
A diferencia de los tapones de espuma tradicionales, estos tapones utilizan filtros acústicos que bajan el volumen de determinadas frecuencias, como las del transporte público, cafeterías o espacios de trabajo abiertos. Son útiles para discotecas, conciertos o viajes en avión.
- Auriculares con cancelación de ruido pasivo
Estos auriculares permiten escuchar música o podcasts bloqueando los sonidos del exterior. Los auriculares tipo botón con almohadillas de silicona crean una barrera física contra el ruido ambiental, permitiendo escuchar música a un volumen más bajo.
- Auriculares de diadema
Cubren la oreja completa con una almohadilla, creando una barrera efectiva contra el ruido exterior. Las almohadillas actuales, fabricadas con espuma viscoelástica con efecto memoria, se adaptan a la forma de la cabeza, reduciendo el ruido con mayor eficacia. Son adecuados para oficinas ruidosas.
Para situaciones con ruido constante, intenso y de baja frecuencia, la tecnología más avanzada es la cancelación activa de ruido (ANC). Estos auriculares incorporan micrófonos externos que captan el sonido ambiental y generan una onda invertida que anula el ruido entrante. Son eficaces para ruidos monótonos como motores de avión o aire acondicionado, pero menos para sonidos imprevistos o conversaciones.
Los trabajadores de la industria y la construcción ya utilizan protección homologada contra el ruido.
Aunque nuestro entorno no sea tan ruidoso como una obra, protegernos del ruido del día a día puede prolongar la salud de nuestros oídos.













