Símbolos Migrantes: Rorro Berjano Cuestiona el Lujo en el MEIAC

Símbolos Migrantes: Rorro Berjano Cuestiona el Lujo en el MEIAC
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Símbolos Migrantes: Rorro Berjano Cuestiona el Lujo en el MEIAC

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Una inesperada instalación de sandalias de cerámica interrumpe el recorrido habitual por la colección permanente del MEIAC, atrayendo la atención del espectador entre obras de Francis Alÿs, Ray Smith y Los Carpinteros. La brillantez y el atractivo de estas piezas actúan como un punto de inflexión dentro del montaje museográfico.

Logotipos de Gucci, Adidas o Louis Vuitton, esmaltados con un acabado resplandeciente, operan como símbolos de reconocimiento inmediato, pero también como indicadores de una economía del deseo que permea la cultura contemporánea. Estas piezas, dispuestas estratégicamente, no solo guían al visitante hacia la sala de exposición, sino que lo introducen en un campo de tensiones donde convergen lo artesanal y lo industrial, lo precario y lo aspiracional.

A partir de esta estrategia, la obra activa una ironía crítica que cuestiona la circulación de los símbolos de lujo y su integración en las narrativas del arte. Esta exposición, titulada ‘Símbolos migrantes’ de Rorro Berjano (Badajoz, 1979), y comisariada por Juan Ramón Barbancho, representa una extensión coherente de una trayectoria caracterizada por la crítica a las tendencias del neoliberalismo.

El trabajo de Berjano ha dirigido, de manera constante y precisa, ataques simbólicos a corporaciones como McDonald’s o Bayer, entendiéndolas no solo como empresas, sino como dispositivos culturales capaces de moldear los imaginarios colectivos.

La Iconografía Religiosa y el Fetichismo Mercantil

En esta ocasión, las sandalias se integran en una iconografía que dialoga con la tradición religiosa, no desde la devoción, sino desde la sospecha.

Berjano transforma los logotipos en emblemas de culto, trasladando el fetichismo mercantil al ámbito de la liturgia contemporánea. De este modo, el espectador se enfrenta a una procesión silenciosa donde las marcas actúan como reliquias de una fe secularizada.

La obra revela, con sarcasmo, cómo el mercado ha generado sus propios dioses, templos y creyentes, configurando nuevas formas de adhesión simbólica a escala global.

Una Valla Publicitaria como Dispositivo de Denuncia

Una vez dentro de la sala, el espectador se encuentra con una pieza de gran tamaño: una valla publicitaria, fácilmente reconocible como elemento del paisaje urbano, que el artista ha transformado en un instrumento de denuncia.

Allí, los códigos del éxito, el lujo y la riqueza se presentan como promesas vacías, amplificadas por las mismas marcas que dominan el imaginario global. La paradoja se hace evidente: muchos de estos objetos de deseo se producen en los mismos territorios de los que procede gran parte de la migración contemporánea.

La obra expone de esta forma la violencia simbólica de estas expectativas, revelando la distancia entre la imagen publicitaria y las condiciones materiales que sustentan su fabricación. ‘Símbolos migrantes’ estuvo expuesta en el MEIAC de Badajoz.