¿Podría el Reino Unido tener una primera ministra laborista? Angela Rayner se posiciona

¿Podría el Reino Unido tener una primera ministra laborista? Angela Rayner se posiciona
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¿Podría el Reino Unido tener una primera ministra laborista? Angela Rayner se posiciona

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En un momento de incertidumbre política en el Reino Unido, ha surgido la figura de Angela Rayner, ex viceprimera ministra, como una posible sucesora de Keir Starmer al frente del Partido Laborista. La publicación accidental de una página web con su perfil y candidatura ha desatado especulaciones sobre sus aspiraciones al liderazgo.

Si bien Rayner se ha desvinculado de la página web y ha expresado su apoyo a Starmer, la fragilidad de la posición del actual líder laborista y las dificultades de otros posibles rivales refuerzan su posición. De ser elegida, Rayner se convertiría en la primera mujer laborista en ocupar el cargo de primera ministra del Reino Unido.

Un contexto de escándalos y descontento

La situación política se ha visto agravada por un escándalo de violencia sexual y el controvertido nombramiento de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Washington, decisión que, según Rayner, ella misma había desaconsejado a Starmer. Estas circunstancias han debilitado aún más la imagen del líder laborista, cuya popularidad ya se encontraba en declive.

Según el diario The Times, Rayner había advertido a Starmer sobre la inconveniencia de nombrar a Mandelson, quien mantenía una relación amigable con Wes Streeting, ministro de Sanidad y otro posible candidato a la sucesión. Por otro lado, Andy Burnham, alcalde de Manchester, no podría presentarse a una votación por el liderazgo al no ser miembro del Parlamento.

Un gobierno en apuros

A pesar de haber obtenido una histórica mayoría parlamentaria en 2024, Keir Starmer se enfrenta a una creciente impopularidad, similar a la de su predecesor conservador, Rishi Sunak. Las encuestas sugieren que la mayoría de los británicos, incluso entre los votantes laboristas, dudan de que Starmer continúe como primer ministro a finales de 2026.

El estancamiento en los servicios públicos, el lento crecimiento económico tras el Brexit y el auge de la extrema derecha liderada por Nigel Farage han contribuido a la vulnerabilidad de Starmer, quien se ve afectado por cada error o decisión equivocada.

Sam Freedman, especialista en políticas públicas, señala que la escasa autoridad de Starmer sobre su propio partido y la falta de defensores apasionados hacen que su permanencia en el cargo sea cuestionable. En este contexto, la figura de Rayner emerge como una alternativa carismática, a pesar de las controversias que la llevaron a dimitir como viceprimera ministra en septiembre pasado tras la revelación de que pagó una tasa inferior de la habitual del impuesto de transmisiones en la compra de una casa.

A pesar de ello, Rayner sigue siendo una figura popular en el partido, con una mayor facilidad para conectar con los votantes gracias a su historia personal. Criada en viviendas de protección oficial, madre a los 16 años y con una trayectoria en servicios sociales y activismo sindical, Rayner se considera más a la izquierda que Starmer en políticas sociales y fiscales.

El “salón de té” y una primavera difícil

Aunque Rayner ha manifestado su apoyo a Starmer y ha pedido unidad, ha dejado abierta la posibilidad de presentarse como líder del partido. Su reciente intervención en la Cámara de los Comunes exigiendo la publicación de documentos relacionados con el nombramiento de Mandelson demostró que sigue siendo una voz influyente en el partido.

Un alto cargo laborista comentó al Financial Times que Rayner parece estar disfrutando de las maniobras políticas y que se ha instalado en el “salón de té”, el lugar habitual para las intrigas políticas en el Reino Unido.

Sin embargo, la destitución de un primer ministro laborista es más complicada que en el Partido Conservador, ya que los rebeldes necesitan un reemplazo inmediato. Rayner o cualquier otro candidato necesitaría el apoyo de al menos el 20% del grupo parlamentario.

Además, Starmer se enfrenta a dos importantes desafíos electorales: unas elecciones extraordinarias en Gorton y Denton el 26 de febrero y las elecciones locales y regionales del 7 de mayo, que podrían tener resultados catastróficos y forzar su dimisión.

En definitiva, la situación política en el Reino Unido es compleja y el futuro del liderazgo laborista está en juego. La figura de Angela Rayner emerge como una posible sucesora de Keir Starmer, pero el camino hacia el poder estará lleno de obstáculos y desafíos.