Osasuna Femenino busca un impulso clave en la recta final de la temporada

Osasuna Femenino busca un impulso clave en la recta final de la temporada
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Osasuna Femenino busca un impulso clave en la recta final de la temporada

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A pesar de la reciente derrota ante el Villarreal, el Osasuna Femenino mantiene la confianza y se prepara para afrontar un tramo decisivo de la temporada. La guardameta María Mon reconoce que la derrota “duele”, pero destaca que el equipo compitió bien y generó muchas ocasiones.

Confianza a pesar del resultado

Mon considera que al equipo solo le falta “esa pizca de suerte” y que, a pesar de los resultados no esperados al principio de la temporada, se encuentran en una “situación favorable” de cara a los playoffs. La esperanza es “bastante alta” y confían en sus números para el tramo final.

Un partido clave en Tajonar

Este sábado, el equipo recibe en Tajonar al filial del Atlético de Madrid, un rival directo que se encuentra justo detrás en la tabla. Mon califica el encuentro como “un partido muy importante para dar un paso al frente y decir ya quién es Osasuna”.

Una victoria en casa sería un impulso clave en sus aspiraciones.

Actualmente en la séptima plaza, el equipo está a un solo punto de la quinta, que marca el acceso a la fase de ascenso. Sin embargo, al tener por delante a dos filiales, esa séptima posición podría ser suficiente para lograr el pase. Mon considera que “nuestra liga, vaya, es febrero, marzo, abril”, indicando que lo importante está por venir.

Pasión por la portería

La vocación de portera de María Mon viene de familia, inspirada por su padre y su hermano, quienes también jugaban en la misma posición. Comenzó a jugar con solo tres años y recuerda que en su casa tienen tantos guantes que su madre “está como loca por sacarlos de casa”.

La presión como motivación

Para Mon, lo mejor y lo peor de la portería es la presión.

“Ves todo el campo desde atrás, manejas todo”, explica. Sin embargo, lo que más le atrae es la responsabilidad de ser decisiva: “Ser la última línea defensiva y que depende todo de ti, si ese balón entra o no entra, es un cambio automático en el partido”.

La guardameta celebra que ahora las paradas se festejen casi como un gol y considera que “una parada en el minuto 90 va a determinar el partido igual que un gol”. Para mantener la concentración y la temperatura durante los largos minutos sin intervenir, Mon se mantiene activa hablando y moviéndose constantemente.

Optimismo de cara al futuro

Con la vista puesta en el futuro, Mon se muestra “totalmente optimista” con el potencial del grupo. “A mí me encanta mi equipo, tanto dentro como fuera del campo, y veo cómo es capaz de conseguir muchas cosas que aún no hemos conseguido”, declara.

Está convencida de que con “el trabajo, el sacrificio, la humildad y la constancia”, los objetivos llegarán.

En resumen, el Osasuna Femenino, a pesar del último revés, se prepara con ambición y optimismo para un tramo crucial de la temporada, con la mirada puesta en los puestos de ascenso.