‘Bun bo nam bo’: Cómo preparar en casa la ensalada vietnamita de fideos de arroz con carne

'Bun bo nam bo': Cómo preparar en casa la ensalada vietnamita de fideos de arroz con carne
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'Bun bo nam bo': Cómo preparar en casa la ensalada vietnamita de fideos de arroz con carne

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A simple vista, el *bun bo nam bo* podría parecer un cuenco más de los que abundan en redes sociales: fideos blancos, hojas verdes, tiras de carne y un toque crujiente. Sin embargo, su aroma, gracias a las hierbas frescas, la lima y la salsa de pescado, revela una historia diferente. Este plato resume la filosofía de la cocina vietnamita, un balance entre frescura, equilibrio y contraste que ha conquistado desde los puestos callejeros hasta las cocinas domésticas.

Aunque su nombre pueda confundir a quienes conocen el *bun bo Hue*, la sopa imperial del centro de Vietnam, aquí no hay caldo caliente. El *bun bo nam bo* es una ensalada templada o fría, montada por capas y mezclada justo antes de degustar. Es ligera, saciante, aromática y transforma ingredientes sencillos en una experiencia sabrosa y delicada.

El secreto radica en la armonía. Los fideos de arroz, suaves y discretos, forman la base. Las verduras crudas aportan frescura, mientras que hierbas como la menta, el cilantro y la albahaca tailandesa ofrecen un toque fragante que limpia el paladar con cada bocado.

La ternera salteada, intensa y caramelizada por el azúcar y la salsa de pescado, a menudo con ajo o citronela, añade profundidad. Para finalizar, el crujiente de los cacahuetes tostados y la cebolla frita completa la experiencia. Nada sobra, nada falta.

Comer mejor sin caer en la monotonía

Esta ensalada se ha convertido en un plato predilecto para quienes buscan una alimentación equilibrada y variada. Ofrece proteínas magras, abundancia de vegetales, carbohidratos ligeros y un aliño vibrante que despierta el apetito sin necesidad de salsas pesadas.

En Vietnam, es común encontrarlo en locales modestos donde cada comensal personaliza su cuenco, ajustando la cantidad de salsa, añadiendo chile o incorporando hierbas extra. Esta idea de un plato vivo, que se transforma en la mesa, forma parte de su encanto y lo hace ideal para preparar en casa cuando se tienen invitados, ya que se puede dejar casi todo listo con antelación.

A diferencia de lo que pudiera parecer, no requiere técnicas complicadas ni equipamiento especial. Un wok es útil, pero una sartén amplia sirve igual de bien. La mayor dificultad puede ser encontrar ingredientes específicos, aunque cada vez es más sencillo gracias a la disponibilidad de supermercados asiáticos y a que productos como la salsa de pescado o los fideos de arroz son habituales en la mayoría de los supermercados.

El equilibrio del aliño

Para quienes se inician en la cocina vietnamita, el *bun bo nam bo* es una excelente opción. No requiere largas cocciones ni elaboraciones complejas y ofrece resultados espectaculares en poco tiempo. Lo esencial es respetar el equilibrio del aliño, donde lo dulce, lo salado y lo ácido coexisten armoniosamente. Si se logra este equilibrio, el plato prácticamente se prepara solo.

Estos son los ingredientes básicos para cuatro personas:

  • 350 gramos de fideos de arroz finos
  • 300 gramos de ternera tierna en tiras, como lomo o solomillo
  • Una zanahoria rallada o en juliana muy fina
  • Medio pepino en bastones
  • Un puñado generoso de brotes de soja
  • Hojas de menta fresca
  • Cilantro fresco
  • Albahaca, preferiblemente tailandesa
  • Cacahuetes tostados picados
  • Cebolla o chalota frita
  • Un diente de ajo
  • Salsa de pescado
  • Zumo de lima
  • Azúcar
  • Vinagre de arroz
  • Chile fresco o salsa picante, opcional
  • Aceite vegetal

La preparación comienza con los fideos, que se hidratan o cuecen según las instrucciones del fabricante hasta que estén tiernos pero elásticos. Es recomendable enfriarlos bajo el grifo para detener la cocción y evitar que se apelmacen. Mientras reposan, la carne se marina brevemente con ajo, salsa de pescado y un toque de azúcar para facilitar su dorado al cocinar.

El salteado debe ser rápido y a alta temperatura, sellando la ternera para que conserve sus jugos y adquiera un toque caramelizado que contraste con la frescura del resto de los ingredientes. En pocos minutos estará lista y podrá esperar templada mientras se prepara el resto.

El gusto de cada uno

El aliño merece especial atención. En un cuenco, se mezclan zumo de lima, salsa de pescado, azúcar y unas gotas de vinagre de arroz hasta obtener un equilibrio. No hay una proporción única, ya que depende del gusto personal. Algunos prefieren la acidez, otros la dulzura. Lo importante es probar, ajustar y recordar que el aliño se repartirá por todo el plato.

El montaje es casi un ritual. Primero los fideos, luego las verduras, las hierbas, la carne y, finalmente, los cacahuetes y la cebolla frita. Al verter el aliño, el cuenco se transforma. Al mezclar, cada tenedor reúne frío y calor, suavidad y crujiente.

No es necesario haber visitado Hanói o Ho Chi Minh para sentir que la cocina se llena del bullicio de un mercado callejero vietnamita. Al paladear estos sabores, se puede viajar con la imaginación.